LA CRISIS: ATILA CABALGA DE NUEVO
Un nuevo Atila, el nuevo azote de Dios, a las puertas de Roma. Después de arrasar Grecia, irrumpe como un terremoto huracanado sobre la orgullosa Europa. La papisa Merkel, con toda la curia europea sobresaltada, y aún entre algunos enfrentada, se muestra incapaz de repeler al bárbaro, que esta vez procede de allende los ultra mares. Como todo estado nuevo pretende desde hace décadas la conquista del mundo bajo su férula. Si bien con guerras violentas al principio, perdidas ya unas cuantas, y desesperados, por ello, sus líderes, tratan de enturbiarlo todo de manera financiera, haciéndose primero, aquel estado, el generoso, soltando préstamos e hipotecas a raudales, para luego descargar el golpe, y tratar de recuperar lo arteramente prestado a las ingenuas víctimas.
Por otro lado, y para nuestra querida piel de toro, ya cutre y roñosa, se nos vino encima el castigo a la soberbia del patán con ínfulas de nuevo rico. Presumieron los adalides de gobiernos de todo color, de ser los artífices de la gloria de la patria en inversión pública y las grandes infraestructuras. Alguno de ellos, ególatra, incluso puso su nombre, valiéndose de su cargo político, a plazas, avenidas y paseos. Cuando la verdad es que la mayoría de todos esos gastos se debían a las políticas económicas de convergencia procedentes de la Unión Europea. Corrieron todos aquellos dineros, y en la patria se hicieron fastos, y creyéndonos ya ricos de propio, todo el mundo a solicitar préstamos, hipotecas, y créditos sin medida, y sin mirar si los patrimonios, físicos, creativos o intelectuales, eran suficientes para avalar tales dispendios.
El nuevo Atila, en la noche de ayer, en Toronto, en el grupo de los lambones, llamado eufemísticamente G-20, ya dijo que cada mochuelo a su olivo. Que cada uno se busque su arreglo y la solución a sus problemas. La burbuja enclenque de la globalización pinchada. A quienes la promovieron y publicitaron hasta la saciedad ya no les interesa. Primero, nos despojaron y contaminaron aquellas entidades financieras de ultramar, y ahora nos abandonan. Estrategia muy reflexionada y mejor camuflada. Nunca se debe fiar uno del contrincante,que astutamente se quiere hacer pasar por hermano, y menos aún si este es más joven, ya que siendo así, faltarán siempre escrúpulos, y por ello, la conciencia será muy laxa, y el empuje más efectivo. Todo se ha de cifrar en el triunfo, y conseguido de la manera que sea.
Nosotros no poseemos, por lo que se ve, como los romanos, un general Aecio, quien habría de combatir por nosotros, y darnos la victoria, en unos ilusorios Campos Cataláunicos como en Châlons-en-Champagne.
Ni tampoco nos defenderá del invasor, un bravo y seductor León Magno. Aunque hay quien dice que este papa, parece que pagó con oro a raudales al mongol.
Lo mismo que a finales del siglo V, toda Europa se desmorona y fragmenta, a la caída del Imperio Romano de Occidente, y su capital Ravena es desmantelada, así parecen presentársenos los tiempos actuales por mor de la creada crisis. Y aún, que es lo más triste, conociendo a sus fauctores, no les vemos ni juzgados ni castigados. Todo lo contrario, viven de lo lindo, y riéndose de todo y de todos. Y aún más de los de aquí. Pronto los atilanos de allende los mares se han de recuperar. Nosotros, ingenuos, hemos perdido la guerra, por estúpidos y engreídos, no tanto la sociedad, sino más bien sus incapaces gobernantes, faltos de todo talento y previsión.
Atila, para asegurar su silencio, morirá envenenado por la mordedura de la oculta serpiente bancaria y financiera. Sus propios lo eliminarán. Pero el triunfo está conseguido, y les durará muchos años. De nuevo el ex colonizado territorio Sioux, envidioso, resentido y chinche, para nuestra vergüenza y oprobio, será otra vez, el más grande, cabalgando sobre su caballo, sin permitir como antaño el crecer de la hierba por donde pisara. Europa de nuevo, si no hace lo conveniente y necesario, entre otras cosas, la independencia absoluta de los bárbaros, se verá introducida en un período similar al que fue la larguísima y oscura Edad Media. En la miseria, y corriendo suplicantes y arrodillados hacia el aprisco inane de las iglesias. No quisiera verlo, pero ya al mirar de soslayo le veo acercarse peligrosamente.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 28-06-2010
lunes, 28 de junio de 2010
sábado, 26 de junio de 2010
LA CRISIS DESFONDADA
LA CRISIS DESFONDADA
En un artículo anterior, de fecha: 16-06-2010, hacía ya alusión a los fondos reservados que todos los paises deben tener en abundancia, debido, entre otras cosas, a estos últimos años previos a la crisis, durante los que se generó riqueza infinita en todos los ámbitos. Toda esa inmensa reserva económica, aunque yo me reconozca lego en materia de macro economía, no se me escapa que ha de llenar hasta rebosar, esas estancias en las que se guarda. Es ahora el momento adecuado para darle un uso que reflotaría la economía mundial, y en cada país en particular. Y todos juntos hacia arriba.
EE.UU aboga por el estímulo financiero como medio para conjurar la crisis. Sistema, en mi opinión, más eficaz y socialmente optimista, que el europeo, que se decanta por la austeridad y el sacrificio más profundos, sistema, que además de no ser, también en mi lega opinión, eficaz de ninguna manera, resulta asimismo, muy conservador, inoculando en las sociedades, la tristeza y la desesperanza más catastróficas. Solo les queda regresar a la iglesia y rezar. Involución imperdonable debida a gobiernos avarientos e incapaces.
Las clases medias trabajadoras, y las más humildes, siempre han tenido, aún en momentos de abundancia general, la desgracia de que casi nunca participaran de esas situaciones. Para ellas, corra el vino o corra el agua, siempre se encontrarán en la frontera agria de la sed, por lo tanto, están ya hartas de que se les obligue todavía más, a seguir pasando necesidades, de las que, tristemente, ven que nunca saldrán. Sintiendo que se les engaña y se les utiliza con fines electoralista, bancarios, y otros. Si buscan otros medios alternativos para poder vivir, entonces se les persigue y se les mete en la cárcel. ¿Qué clase de gobiernos son estos que así se portan? Dando prioridad a unas leyes injustas sobre la posibilidad de poder comer, y aún así, casi siempre lo básico.
La sociedad en su mayoría está cansada de todo tipo de gobiernos y de sus líderes, en quienes ve, únicamente a sus saqueadores. Desde la política más cercana: la local, pueden observar fácilmente que todos los que allí se meten, salen de pobres los que lo eran, y se enriquecen más los que ya poseían fortuna. Ensoberbeciéndose unos y otros. Pudiendo, debido a nuestras leyes electorales, perpetuarse injustamente en el poder.
Me sigo preguntando, lo que al principio apuntaba ¿Qué se ha de hacer con los fondos reservados? Los hay; y de algunos, estoy bien enterado, bien sustanciosos; en los ayuntamientos y en todos los niveles de jurisdicción política. La sociedad está viendo desde hace tiempo que los políticos de todos los colores, no son más que unos pícaros charlatanes. Y la mayoría, traidores y desleales a su clase.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 26-06-2010
En un artículo anterior, de fecha: 16-06-2010, hacía ya alusión a los fondos reservados que todos los paises deben tener en abundancia, debido, entre otras cosas, a estos últimos años previos a la crisis, durante los que se generó riqueza infinita en todos los ámbitos. Toda esa inmensa reserva económica, aunque yo me reconozca lego en materia de macro economía, no se me escapa que ha de llenar hasta rebosar, esas estancias en las que se guarda. Es ahora el momento adecuado para darle un uso que reflotaría la economía mundial, y en cada país en particular. Y todos juntos hacia arriba.
EE.UU aboga por el estímulo financiero como medio para conjurar la crisis. Sistema, en mi opinión, más eficaz y socialmente optimista, que el europeo, que se decanta por la austeridad y el sacrificio más profundos, sistema, que además de no ser, también en mi lega opinión, eficaz de ninguna manera, resulta asimismo, muy conservador, inoculando en las sociedades, la tristeza y la desesperanza más catastróficas. Solo les queda regresar a la iglesia y rezar. Involución imperdonable debida a gobiernos avarientos e incapaces.
Las clases medias trabajadoras, y las más humildes, siempre han tenido, aún en momentos de abundancia general, la desgracia de que casi nunca participaran de esas situaciones. Para ellas, corra el vino o corra el agua, siempre se encontrarán en la frontera agria de la sed, por lo tanto, están ya hartas de que se les obligue todavía más, a seguir pasando necesidades, de las que, tristemente, ven que nunca saldrán. Sintiendo que se les engaña y se les utiliza con fines electoralista, bancarios, y otros. Si buscan otros medios alternativos para poder vivir, entonces se les persigue y se les mete en la cárcel. ¿Qué clase de gobiernos son estos que así se portan? Dando prioridad a unas leyes injustas sobre la posibilidad de poder comer, y aún así, casi siempre lo básico.
La sociedad en su mayoría está cansada de todo tipo de gobiernos y de sus líderes, en quienes ve, únicamente a sus saqueadores. Desde la política más cercana: la local, pueden observar fácilmente que todos los que allí se meten, salen de pobres los que lo eran, y se enriquecen más los que ya poseían fortuna. Ensoberbeciéndose unos y otros. Pudiendo, debido a nuestras leyes electorales, perpetuarse injustamente en el poder.
Me sigo preguntando, lo que al principio apuntaba ¿Qué se ha de hacer con los fondos reservados? Los hay; y de algunos, estoy bien enterado, bien sustanciosos; en los ayuntamientos y en todos los niveles de jurisdicción política. La sociedad está viendo desde hace tiempo que los políticos de todos los colores, no son más que unos pícaros charlatanes. Y la mayoría, traidores y desleales a su clase.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 26-06-2010
miércoles, 16 de junio de 2010
LOS REYES Y LA CRISIS
LA INDIFERENCIA HABITUAL DE LOS REYES
Inmenso número de españoles y españolas de diferentes edades, por mor de la insostenible situación, pasan hambre y frío en este infeliz país, sin que el gobierno, de una vez por todas se decida a poner remedio a tales cosas. De la oposición ya nada merece la pena comentar, puesto que sus intereses, a la vista de los hechos y de sus palabras, van por otros derroteros, única y mezquinamente electoralistas. Los inmensos fondos reservados, de los que hemos tenido conocimiento hace años, debido al despreciable affaire Luis Roldán y de algunos de sus compañeros, podrían servir ahora para paliar muchas de las carencias y penalidades que un inmenso número de españoles de ambos géneros, padecen. Es en estos momentos cuando esos fondos debieran ser utilizados. Pero, increíblemente, nadie habla de ellos; ni gobierno ni oposición, ¡Que cosas! Sobre ese pingüe escondrijo todos permanecen en silencio. ¿Necesitarán tal tesoro, viendo las cosas mal paradas, para huir con él ocultamente? ¡Quien sabe!
De todas maneras, si partidos en el gobierno, oposición, y todo tipo de sindicatos y agrupaciones políticas menores, han salido a comentar y tratar, de una manera o de otra, las precarias circunstancias financieras, económicas y de empleo que se están sufriendo, todavía no he visto a la familia borbónica, que cómodamente reina en este país, salir a decir que renuncian a tales o cuales rentas, para ayudar a los menos favorecidos en tales circunstancias. Claro que los reyes y aristócratas, ya se sabe desde antiguo, que para nada tenían en cuenta al pueblo, a quien además siempre despreciaron; únicamente para su explotación, puesto que de el, de ese pueblo, extraen sus abundosos sueldos, unos y otros; y para cargarlos de impuestos, cuando necesitaban dineros para sus juergas, cacerías, y vacaciones. Aunque hoy, hay que decirlo, todo más camuflado, sigue igual. Curas y reyes, a vivir regaladamente sin contrapartida alguna, aunque la gente con el hambre y con el frío, afile las uñas como reza el dicho.
Resulta altamente ofensivo que nadie de la familia real (las demás son de cuento) haya salido en apoyo del pueblo más necesitado, cosa que les honraría; pero claro, no está tal costumbre ni en sus atrofiados genes, debido a la endogamia más enfermiza, ni en su tradición.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 16-06-2010
Inmenso número de españoles y españolas de diferentes edades, por mor de la insostenible situación, pasan hambre y frío en este infeliz país, sin que el gobierno, de una vez por todas se decida a poner remedio a tales cosas. De la oposición ya nada merece la pena comentar, puesto que sus intereses, a la vista de los hechos y de sus palabras, van por otros derroteros, única y mezquinamente electoralistas. Los inmensos fondos reservados, de los que hemos tenido conocimiento hace años, debido al despreciable affaire Luis Roldán y de algunos de sus compañeros, podrían servir ahora para paliar muchas de las carencias y penalidades que un inmenso número de españoles de ambos géneros, padecen. Es en estos momentos cuando esos fondos debieran ser utilizados. Pero, increíblemente, nadie habla de ellos; ni gobierno ni oposición, ¡Que cosas! Sobre ese pingüe escondrijo todos permanecen en silencio. ¿Necesitarán tal tesoro, viendo las cosas mal paradas, para huir con él ocultamente? ¡Quien sabe!
De todas maneras, si partidos en el gobierno, oposición, y todo tipo de sindicatos y agrupaciones políticas menores, han salido a comentar y tratar, de una manera o de otra, las precarias circunstancias financieras, económicas y de empleo que se están sufriendo, todavía no he visto a la familia borbónica, que cómodamente reina en este país, salir a decir que renuncian a tales o cuales rentas, para ayudar a los menos favorecidos en tales circunstancias. Claro que los reyes y aristócratas, ya se sabe desde antiguo, que para nada tenían en cuenta al pueblo, a quien además siempre despreciaron; únicamente para su explotación, puesto que de el, de ese pueblo, extraen sus abundosos sueldos, unos y otros; y para cargarlos de impuestos, cuando necesitaban dineros para sus juergas, cacerías, y vacaciones. Aunque hoy, hay que decirlo, todo más camuflado, sigue igual. Curas y reyes, a vivir regaladamente sin contrapartida alguna, aunque la gente con el hambre y con el frío, afile las uñas como reza el dicho.
Resulta altamente ofensivo que nadie de la familia real (las demás son de cuento) haya salido en apoyo del pueblo más necesitado, cosa que les honraría; pero claro, no está tal costumbre ni en sus atrofiados genes, debido a la endogamia más enfermiza, ni en su tradición.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 16-06-2010
lunes, 14 de junio de 2010
INVERTIR EN ARTE
INVERTIR EN ARTE
Una vez desaparecida, casi en su totalidad, la posibilidad de invertir en propiedades inmobiliarias y sus derivados, debido a la infinita exageración de oferta y precio durante estos últimos años, la inmensa mayoría de la gente con posibilidades económicas, todavía, por lo que se ve, aún no se ha dado cuenta, que uno de los valores más seguros, aunque sea a largo y medio plazo, es la inversión en arte.
En nuestra querida España, la verdad es que no existe la tradición bien sana y beneficiosa para todos, de invertir en arte. El mecenazgo institucional es tan débil y paupérrimo, que resulta casi inexistente y ridículo. El de vertiente privada, únicamente se extiende a unos pocos individuos amantes del arte o inversores inteligentes y con gusto. Y la inversión empresarial en este ámbito resulta asimismo tan escasa, que en comparación con los paises de nuestro entorno geográfico, político y social, es poco menos que irrisorio.
Por todo lo que queda dicho, yo opino, que este es un buen momento para que aquellas personas particulares y empresas, que dispongan de unos beneficios, que les permitan derivar en parte, hacia la inversión, pensasen en que esta del mundo del arte, siempre resultará, además de otras muchas cosas, infinitamente más gratificante para esos inversores que ninguna otra.
Que apuesten por el siempre en este país desconsiderado ámbito artístico y sus artífices, paradójicamente, gloria que lo fueron, y desde siempre, debido a la extraordinaria calidad de sus obras, claro ejemplo y paradigma del universo de las artes en el ámbito mundial.
Hoy, y como es costumbre, los artistas en este país, nos sentimos abandonados por aquellos que podrían contribuir al alivio de la particular crisis que este colectivo padece. Los inversores, además de dar así, apoyo a los artistas, verían con alegría y satisfacción desconocida, sus nuevas adquisiciones que contribuirían, además, a elevar de rango a esos potenciales inversores, apartándoles de la cutrez de los habituales.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 14-06-2010
Una vez desaparecida, casi en su totalidad, la posibilidad de invertir en propiedades inmobiliarias y sus derivados, debido a la infinita exageración de oferta y precio durante estos últimos años, la inmensa mayoría de la gente con posibilidades económicas, todavía, por lo que se ve, aún no se ha dado cuenta, que uno de los valores más seguros, aunque sea a largo y medio plazo, es la inversión en arte.
En nuestra querida España, la verdad es que no existe la tradición bien sana y beneficiosa para todos, de invertir en arte. El mecenazgo institucional es tan débil y paupérrimo, que resulta casi inexistente y ridículo. El de vertiente privada, únicamente se extiende a unos pocos individuos amantes del arte o inversores inteligentes y con gusto. Y la inversión empresarial en este ámbito resulta asimismo tan escasa, que en comparación con los paises de nuestro entorno geográfico, político y social, es poco menos que irrisorio.
Por todo lo que queda dicho, yo opino, que este es un buen momento para que aquellas personas particulares y empresas, que dispongan de unos beneficios, que les permitan derivar en parte, hacia la inversión, pensasen en que esta del mundo del arte, siempre resultará, además de otras muchas cosas, infinitamente más gratificante para esos inversores que ninguna otra.
Que apuesten por el siempre en este país desconsiderado ámbito artístico y sus artífices, paradójicamente, gloria que lo fueron, y desde siempre, debido a la extraordinaria calidad de sus obras, claro ejemplo y paradigma del universo de las artes en el ámbito mundial.
Hoy, y como es costumbre, los artistas en este país, nos sentimos abandonados por aquellos que podrían contribuir al alivio de la particular crisis que este colectivo padece. Los inversores, además de dar así, apoyo a los artistas, verían con alegría y satisfacción desconocida, sus nuevas adquisiciones que contribuirían, además, a elevar de rango a esos potenciales inversores, apartándoles de la cutrez de los habituales.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 14-06-2010
viernes, 11 de junio de 2010
VERTIENTES PROPIAS DE LA CRISIS ESPAÑOLA
LA CRISIS PARTICULAR ESPAÑOLA Y SUS VERTIENTES
La desvergüenza de las entidades financieras y la codicia de los mercados económicos, ya sabemos que han producido la inmensa crisis que estremece a toda la sociedad mundial. De eso ya sabemos bastante, pero lo que aún no se nos ha dicho, es el nombre concreto y preciso de los culpables de tales crímenes económicos y financieros, que han puesto a la mayoría social en situación extrema, y lo que es peor, con una incierta perspectiva, que todo lo desanima y lo conmueve negativamente. El crimen resulta de proporciones gigantescas. Políticos, y todo tipo de mandatarios ocultan a los culpables, para desazón y tristeza de la desprotegida sociedad, aunque más, esa desprotección, en unos paises que en otros.Y diría también, que las grandes empresas farmacéuticas tienen asimismo su abundante porción de culpa en tan crítica situación.
Conocemos también el particular rostro de la crisis propia de España. Bancos y cajas concediendo créditos y favoreciendo hipotecas a troche y moche, sin confirmar la solvencia de muchos de esos usuarios de alegre irresponsabilidad. Sabemos también de la codicia de la mayoría de los especuladores inmobiliarios, convertidos en espurios promotores y constructores de nuevo cuño. Muchos de ellos patanes irredentos, analfabetos profundos, encompinchados con alcaldes y concejales sin escrúpulos, muchas veces con el mismo nivel académico y ético que aquellos, y demás farfalla política de todo nivel que se encarriló en la estafa urbanística. Ciertamente, todos ellos son causa de nuestras desgracias. Pero no es menos cierto, que esas sustanciosas pensiones vitalicias que todo representante político, y de cualquier nivel disfrutan, solo por estar un tiempo en un cargo, que además utilizan habitualmente para su propio lucro, han de representar una merma inmensa en el erario público así depauperado.
Pero de quien nada se dice, es de la familia coronada y toda su corte, que no es poca, aunque permanezca bien camuflada y escamoteada a los medios, que en este país, al menos en ese ámbito, parece que llevasen mordaza, o atados por un cobarde pacto de silencio. Agravio social comparativo, de ser así, donde los haya. Pues bien, la familia real, encompinchada con astutos banqueros y codiciosos políticos de rango estatal, que a unos y a otros rinden vasallaje, como ogros y ogresas devoran, sin contrapartida, parte bien importante del erario público sin que aquí se diga nada. ¿Acaso los medios, y la clase política, por ello, están tan acobardados, o bajo un vil servicio pagado, que no pueden investigar y comunicar esas cosas, como si el rey y su familia fuesen casi divinos y por ello fuera de toda sospecha? Vamos, que entre unos y otros están dejando esta abundosa piel de toro convertida en esquelética vaquilla. Ellos son en verdad una parte importante de la crisis económica de este país.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 11-06-2010
La desvergüenza de las entidades financieras y la codicia de los mercados económicos, ya sabemos que han producido la inmensa crisis que estremece a toda la sociedad mundial. De eso ya sabemos bastante, pero lo que aún no se nos ha dicho, es el nombre concreto y preciso de los culpables de tales crímenes económicos y financieros, que han puesto a la mayoría social en situación extrema, y lo que es peor, con una incierta perspectiva, que todo lo desanima y lo conmueve negativamente. El crimen resulta de proporciones gigantescas. Políticos, y todo tipo de mandatarios ocultan a los culpables, para desazón y tristeza de la desprotegida sociedad, aunque más, esa desprotección, en unos paises que en otros.Y diría también, que las grandes empresas farmacéuticas tienen asimismo su abundante porción de culpa en tan crítica situación.
Conocemos también el particular rostro de la crisis propia de España. Bancos y cajas concediendo créditos y favoreciendo hipotecas a troche y moche, sin confirmar la solvencia de muchos de esos usuarios de alegre irresponsabilidad. Sabemos también de la codicia de la mayoría de los especuladores inmobiliarios, convertidos en espurios promotores y constructores de nuevo cuño. Muchos de ellos patanes irredentos, analfabetos profundos, encompinchados con alcaldes y concejales sin escrúpulos, muchas veces con el mismo nivel académico y ético que aquellos, y demás farfalla política de todo nivel que se encarriló en la estafa urbanística. Ciertamente, todos ellos son causa de nuestras desgracias. Pero no es menos cierto, que esas sustanciosas pensiones vitalicias que todo representante político, y de cualquier nivel disfrutan, solo por estar un tiempo en un cargo, que además utilizan habitualmente para su propio lucro, han de representar una merma inmensa en el erario público así depauperado.
Pero de quien nada se dice, es de la familia coronada y toda su corte, que no es poca, aunque permanezca bien camuflada y escamoteada a los medios, que en este país, al menos en ese ámbito, parece que llevasen mordaza, o atados por un cobarde pacto de silencio. Agravio social comparativo, de ser así, donde los haya. Pues bien, la familia real, encompinchada con astutos banqueros y codiciosos políticos de rango estatal, que a unos y a otros rinden vasallaje, como ogros y ogresas devoran, sin contrapartida, parte bien importante del erario público sin que aquí se diga nada. ¿Acaso los medios, y la clase política, por ello, están tan acobardados, o bajo un vil servicio pagado, que no pueden investigar y comunicar esas cosas, como si el rey y su familia fuesen casi divinos y por ello fuera de toda sospecha? Vamos, que entre unos y otros están dejando esta abundosa piel de toro convertida en esquelética vaquilla. Ellos son en verdad una parte importante de la crisis económica de este país.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 11-06-2010
lunes, 31 de mayo de 2010
ISRAEL O LA SOBERBIA ANCESTRAL
ISRAEL, SIEMPRE ISRAEL
Siempre la impune Israel. La Menorah, el divino arbusto de Moisés, presidiendo todos y cada uno de los actos oficiales de una élite teocrática y militar, poderosa y recalcitrante, con un ejército todopoderoso e independiente, que actúa al margen de las autoridades civiles, siempre detentando el poder estatal, en contra de un sector innumero; ultraconservadora esa élite, configurada por rabinos, milites, y creyentes tocados con kipá, de toda laya, camuflada en democracia, y protegida interesadamente por EE.UU., ante la reiteradamente inoperante y cobarde reacción europea, pone de manifiesto de cuando en vez, sus ansias ya bien antiguas de dominio y expansión geográfica sobre aquellos territorios de Oriente Medio, con el mismo furor que un energúmeno cazador furtivo.
Determinadas tales ansias en una prepotencia desmesurada, por haber depositado un dios al antiguo profeta y líder hebreo, Abraham, la virtud inigualable de ser su pueblo el elegido por él. Y hoy bajo la égida de la política norteamericana creadora, en 1948, de ese estado, durante el mandato del nuevo Moisés: Harry S. Truman, amo indiscutible, tras la segunda guerra mundial, de Naciones Unidas, y por ello responsable último de la creación espuria de tal estado y graves problemas, al menos en cuanto a muchas de sus definiciones y estatutos. Harry Truman fue el primero en reconocer la legitimidad y legalidad del estado de Israel el 14 de mayo de 1948, día en que Ben Gurión proclama el estado de Israel en la gran sala de un museo de Tel Aviv.
Perdidas con el correr del tiempo, más de cuatro milenios, el significado cierto de aquellas circunstancias, en las que aquel dios no era ni más ni menos que un faraón de Egipto, la potencia máxima de la época, quien era llamado El Dios Encarnado y el Sol del Mundo. Fue ese dios del Antiguo Egipto quien comisionó al profeta y a sus descendientes y tribu, después de una entrevista con el faraón reinante, al interesarse el hebreo por el sistema político y sobre todo de pastoreo de Egipto, tras habérsele permitido pastorear sus rebaños en la zona noroccidental del delta del Nilo, al tiempo que le mostraba la técnica de la circuncisión masculina que habría de practicar con su pueblo, y mediante la cual serían esas gentes reconocidas como hermanas de los egipcios, todos ellos circuncidados como señal inequívoca de su etnia y patriotismo, como súbditos del dios de Egipto y Sol del Mundo; el faraón, como líder de los territorios de la zona, con la finalidad de que sometiese y pacificase la región en nombre del Sol de Egipto, El dios Vivo, el Faraón, señor del mundo. Epítetos todos ellos y más, con los que los faraones del Egipto Antiguo se hacía llamar. Abraham resultaba un tonto útil al dios vivo de Egipto. Siglos más tarde, Moisés, un gran señor de Egipto, rebelde al poder del país del Nilo, confirma aquel hecho, durante su éxodo y violenta instalación en aquellas tierras habitadas por sus ancestrales enemigos: los llamados entonces filisteos, actualmente palestinos. Los habiru (hebreos) y los philistin (palestinos) siempre, desde esa remota antigüedad, anduvieron tan a la greña, que tras el éxodo mosaico, unos años más tarde, siendo faraón de Egipto Mineptah, hijo decimotercero de su gran y briosa majestad Ramsés II, quien había batallado en la zona contra los territorios hititas del norte (actual Turquía) y cuyo punto más álgido; la batalla de Qadesh, narrada por su cronista Pentaur, y cuyo poema, entre otros, sirve de modelo para la Ilíada de Homero, decide Mineptah poner orden en la zona, y según narra la llamada estela de Israel, del museo del Cairo: “Israel no existirá jamás, su semilla ha sido destruida. Será ese principado, desde ahora, como una viuda suplicante para Egipto”.
Ciertamente, la estela dice bien a las claras que fueron muertos por los ejércitos egipcios todos los varones; “su semilla ha sido destruida”, dice la estela pétrea, usurpada por demás al monarca anterior Amenhotep III.
Siempre Israel, ¡siempre Israel! Ya está bien. Protegido antes por Egipto, contra quien luego, deslealmente se sublevó, dispersado por Roma, quien ahogó en aquella diáspora su soberbia; y actualmente, protegido bajo el manto imperial de EE.UU., a quien ya le está dando en toda la cara con actuaciones como la de hoy, ametrallando en aguas internacionales, con resultado de muertos y heridos, a la flotilla humanitaria que se dirigía a la humillada Gaza con socorros de toda índole, en este día 31 de mayo de dos mil diez, año cristiano; ellos tienen otro. Volverá, debido a esa soberbia ancestral que les proporciona un malentendido, pretencioso, y obsoleto pueblo elegido, a ser destruido, y de nuevo arrodillado. Él se lo está buscando de nuevo. ¡No aprende! Es sin duda un mal alumno de la historia. Por lo tanto, y para su desgracia, está condenado a repetirla. A la menor muestra de debilidad político militar de EE.UU., ya que nada es perenne, ese estado usurpador de territorios, por no saber ni querer negociar con su contexto político geográfico, se vendrá abajo a causa de su propia soberbia.
Este último acto de Israel, es, en mi opinión, propio del sionismo más extremo, alumno directo y aventajado, de un nazismo profundamente despiadado, racista y cruel.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 31-05-2010
Siempre la impune Israel. La Menorah, el divino arbusto de Moisés, presidiendo todos y cada uno de los actos oficiales de una élite teocrática y militar, poderosa y recalcitrante, con un ejército todopoderoso e independiente, que actúa al margen de las autoridades civiles, siempre detentando el poder estatal, en contra de un sector innumero; ultraconservadora esa élite, configurada por rabinos, milites, y creyentes tocados con kipá, de toda laya, camuflada en democracia, y protegida interesadamente por EE.UU., ante la reiteradamente inoperante y cobarde reacción europea, pone de manifiesto de cuando en vez, sus ansias ya bien antiguas de dominio y expansión geográfica sobre aquellos territorios de Oriente Medio, con el mismo furor que un energúmeno cazador furtivo.
Determinadas tales ansias en una prepotencia desmesurada, por haber depositado un dios al antiguo profeta y líder hebreo, Abraham, la virtud inigualable de ser su pueblo el elegido por él. Y hoy bajo la égida de la política norteamericana creadora, en 1948, de ese estado, durante el mandato del nuevo Moisés: Harry S. Truman, amo indiscutible, tras la segunda guerra mundial, de Naciones Unidas, y por ello responsable último de la creación espuria de tal estado y graves problemas, al menos en cuanto a muchas de sus definiciones y estatutos. Harry Truman fue el primero en reconocer la legitimidad y legalidad del estado de Israel el 14 de mayo de 1948, día en que Ben Gurión proclama el estado de Israel en la gran sala de un museo de Tel Aviv.
Perdidas con el correr del tiempo, más de cuatro milenios, el significado cierto de aquellas circunstancias, en las que aquel dios no era ni más ni menos que un faraón de Egipto, la potencia máxima de la época, quien era llamado El Dios Encarnado y el Sol del Mundo. Fue ese dios del Antiguo Egipto quien comisionó al profeta y a sus descendientes y tribu, después de una entrevista con el faraón reinante, al interesarse el hebreo por el sistema político y sobre todo de pastoreo de Egipto, tras habérsele permitido pastorear sus rebaños en la zona noroccidental del delta del Nilo, al tiempo que le mostraba la técnica de la circuncisión masculina que habría de practicar con su pueblo, y mediante la cual serían esas gentes reconocidas como hermanas de los egipcios, todos ellos circuncidados como señal inequívoca de su etnia y patriotismo, como súbditos del dios de Egipto y Sol del Mundo; el faraón, como líder de los territorios de la zona, con la finalidad de que sometiese y pacificase la región en nombre del Sol de Egipto, El dios Vivo, el Faraón, señor del mundo. Epítetos todos ellos y más, con los que los faraones del Egipto Antiguo se hacía llamar. Abraham resultaba un tonto útil al dios vivo de Egipto. Siglos más tarde, Moisés, un gran señor de Egipto, rebelde al poder del país del Nilo, confirma aquel hecho, durante su éxodo y violenta instalación en aquellas tierras habitadas por sus ancestrales enemigos: los llamados entonces filisteos, actualmente palestinos. Los habiru (hebreos) y los philistin (palestinos) siempre, desde esa remota antigüedad, anduvieron tan a la greña, que tras el éxodo mosaico, unos años más tarde, siendo faraón de Egipto Mineptah, hijo decimotercero de su gran y briosa majestad Ramsés II, quien había batallado en la zona contra los territorios hititas del norte (actual Turquía) y cuyo punto más álgido; la batalla de Qadesh, narrada por su cronista Pentaur, y cuyo poema, entre otros, sirve de modelo para la Ilíada de Homero, decide Mineptah poner orden en la zona, y según narra la llamada estela de Israel, del museo del Cairo: “Israel no existirá jamás, su semilla ha sido destruida. Será ese principado, desde ahora, como una viuda suplicante para Egipto”.
Ciertamente, la estela dice bien a las claras que fueron muertos por los ejércitos egipcios todos los varones; “su semilla ha sido destruida”, dice la estela pétrea, usurpada por demás al monarca anterior Amenhotep III.
Siempre Israel, ¡siempre Israel! Ya está bien. Protegido antes por Egipto, contra quien luego, deslealmente se sublevó, dispersado por Roma, quien ahogó en aquella diáspora su soberbia; y actualmente, protegido bajo el manto imperial de EE.UU., a quien ya le está dando en toda la cara con actuaciones como la de hoy, ametrallando en aguas internacionales, con resultado de muertos y heridos, a la flotilla humanitaria que se dirigía a la humillada Gaza con socorros de toda índole, en este día 31 de mayo de dos mil diez, año cristiano; ellos tienen otro. Volverá, debido a esa soberbia ancestral que les proporciona un malentendido, pretencioso, y obsoleto pueblo elegido, a ser destruido, y de nuevo arrodillado. Él se lo está buscando de nuevo. ¡No aprende! Es sin duda un mal alumno de la historia. Por lo tanto, y para su desgracia, está condenado a repetirla. A la menor muestra de debilidad político militar de EE.UU., ya que nada es perenne, ese estado usurpador de territorios, por no saber ni querer negociar con su contexto político geográfico, se vendrá abajo a causa de su propia soberbia.
Este último acto de Israel, es, en mi opinión, propio del sionismo más extremo, alumno directo y aventajado, de un nazismo profundamente despiadado, racista y cruel.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 31-05-2010
domingo, 30 de mayo de 2010
BALTASAR GARZÓN Y SU CRUZ
UN PAÍS DE PANDERETA CON UNA JUSTICIA DE PEINETA
Demostrado queda, que el estado español es una de las mayores vergüenzas europeas. Muchas son las cosas que así lo demuestran, pero la última, en mi opinión, es de tales dimensiones que superan toda falta de credibilidad en la gestión del ámbito del ministerio de la justicia oficial. Algo que debe ser una de las más destacadas funciones de cualquier estado democrático serio, y firme, aunque racional, en sus actuaciones, instrucciones y sentencias.
Lo sucedido con el juez Baltasar Garzón, respetado internacionalmente por la ciudadanía más racional y sensata, así como por los representantes más destacados de la función judicial, no tiene explicación. Una pandilla hilvanada con los flecos franquistas más despreciables, quienes tuvieron a España y a sus ciudadanos, arrodillados durante cuatro décadas, y lo que siguió, de la manera más cruel y despiadada, se han atrevido a poner en tela de juicio y sentar en el banquillo, a un hombre de una probidad inmaculada, y de un comportamiento, en su actividad profesional, fuera de toda duda.
Como siempre, España y sus instituciones dejan mucho que desear ante la abochornada y espantada comunidad internacional. Estaría bueno, que un grupo de epígonos nazis o fascistas italianos, llevasen a una persona de tales características hasta el banquillo de los acusados, por defender los derechos de los familiares de aquellas personas que lucharon por las libertades y la legalidad, y que por ello, desgraciadamente, fueron cruelmente torturadas y asesinadas. La ciudadanía de esos paises se levantaría en acciones públicas contra tales atropellos y sus infaustos líderes. Y dejemos a un lado toda la verborrea y retórica de si estaba o no legitimado para emprender tales acciones. Cualquier aplicación de la justicia, resultaría injusta, aunque, si bien aplicando las leyes, ateniéndose a lo estrictamente legal, saliese de ello un mayor perjuicio. Y aún, dentro de una interpretación de la ley, si dejando a un lado ciertos matices confusos, y en apariencia no legítimos, de esa interpretación y sentencia, se obtuviese mayor beneficio para todos, ello sería lo adecuado y correcto, y así no violentaría al recto juicio. No olvidemos que muy por encima de todo tipo de leyes y decretos, muchas veces confeccionados de manera corporativista y multiformemente interesada, está su majestad: el sentido común.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo: 30-05-2010
Demostrado queda, que el estado español es una de las mayores vergüenzas europeas. Muchas son las cosas que así lo demuestran, pero la última, en mi opinión, es de tales dimensiones que superan toda falta de credibilidad en la gestión del ámbito del ministerio de la justicia oficial. Algo que debe ser una de las más destacadas funciones de cualquier estado democrático serio, y firme, aunque racional, en sus actuaciones, instrucciones y sentencias.
Lo sucedido con el juez Baltasar Garzón, respetado internacionalmente por la ciudadanía más racional y sensata, así como por los representantes más destacados de la función judicial, no tiene explicación. Una pandilla hilvanada con los flecos franquistas más despreciables, quienes tuvieron a España y a sus ciudadanos, arrodillados durante cuatro décadas, y lo que siguió, de la manera más cruel y despiadada, se han atrevido a poner en tela de juicio y sentar en el banquillo, a un hombre de una probidad inmaculada, y de un comportamiento, en su actividad profesional, fuera de toda duda.
Como siempre, España y sus instituciones dejan mucho que desear ante la abochornada y espantada comunidad internacional. Estaría bueno, que un grupo de epígonos nazis o fascistas italianos, llevasen a una persona de tales características hasta el banquillo de los acusados, por defender los derechos de los familiares de aquellas personas que lucharon por las libertades y la legalidad, y que por ello, desgraciadamente, fueron cruelmente torturadas y asesinadas. La ciudadanía de esos paises se levantaría en acciones públicas contra tales atropellos y sus infaustos líderes. Y dejemos a un lado toda la verborrea y retórica de si estaba o no legitimado para emprender tales acciones. Cualquier aplicación de la justicia, resultaría injusta, aunque, si bien aplicando las leyes, ateniéndose a lo estrictamente legal, saliese de ello un mayor perjuicio. Y aún, dentro de una interpretación de la ley, si dejando a un lado ciertos matices confusos, y en apariencia no legítimos, de esa interpretación y sentencia, se obtuviese mayor beneficio para todos, ello sería lo adecuado y correcto, y así no violentaría al recto juicio. No olvidemos que muy por encima de todo tipo de leyes y decretos, muchas veces confeccionados de manera corporativista y multiformemente interesada, está su majestad: el sentido común.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo: 30-05-2010
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