martes, 5 de mayo de 2015

EL PP Y LAS INDULGENCIAS MARIANISTAS

El PP y las indulgencias marianas El negro carromato mediático del PP, recorre España con la promesa de la recuperación económica lo mismo que Johann Tetzel recorría la Europa del siglo XVI a la venta de las fraudulentas indulgencias de salvación. Un nuevo y reformador Lutero, llamado Pablo Iglesias, haciendo su aparición casi de improviso, y como elefante en cacharrería, irrumpe para desgracia del bipartidismo ortodoxo, poniéndolo todo patas arriba. La hoguera mediática que la cúpula del PP ha encendido desde entonces, a la quema ritual y aún efectiva, de la formación Podemos, no da más que pequeños fogonazos enrabietados, incapaces de llevar a cabo sus pretensiones de churrasco. “Podemos” se defiende, tras el asunto de la debacle Monedero, como gato panza arriba, a la búsqueda de la recuperación de sus fueros con arrestos más que firmes. Al carromato de las indulgencias, arteramente insuflado, entre otros, por la Desesperanza Aguirre, le están saliendo palos en las ruedas cuyos ejes se quiebran sin remedio, precipitándose en la ciénaga profunda de aquellos infiernos con los que amenaza. El Elector de Sajonia, en este caso de Fiunchedo, oséase “Taberna do Croio”, le defiende con sus reflexiones escritas, dejando de lado además, la colección de reliquias babilónicas que suponían su antigua admiración por el PSOE, que también de capa caída, sucumbe ante el movimiento demoledor del nuevo y ateo Lutero, oséase Pablo Iglesias, quien de ermitas y humildes capillas, asciende ya a catedrales de un gótico versus renacimiento. ¡Vamos, la hostia! Por mucho que el inquisitorial carro del PP pretenda, mediante diferentes argucias y trampas, detener el ascenso pujante de Podemos, lleva perdida la batalla y la guerra. Esa nueva formación, ha ya revolucionado el sistema político español de tal manera que jamás volverá a recuperar su ortodoxia cargada de defectos y privilegios, agravantes para la verdadera democracia. “Podemos” ya ha hecho algo, y bien importante. Los errores por esta formación cometidos, no son más que pequeñeces propias de principiantes. Insignificantes por demás, en comparación con los infinitos delitos de corrupción propios del bipartidismo y aledaños. En “A Taberna do Croio”, pensamos que debemos darle a la nueva formación política, nacida con intención de restaurar no de destruir, todo nuestro apoyo. España necesita un cambio o esto se va al carajo por el sumidero de la corrupción instalada y galopante. Eduardo Fernández Rivas Lugar de Fiunchedo-Sada-05-05-2015

lunes, 4 de mayo de 2015

EL PP AL CAGARRETE

El PP y su necesaria catarsis Es incuestionable la catarsis que el Partido Popular necesita después de tanta corrupción y desórdenes múltiples, que como carcoma tienen sumida a esa formación política. La desvergüenza que se desprende de la mayoría de sus miembros de ambos géneros más destacados, y aún medios y locales, agrede de manera profunda la sensibilidad de una gran mayoría ciudadana. Recalcitrantes, aún se niegan a reconocer lo que todos sabemos. Dando ejemplo de aquello que jamás debe hacerse. Negarlo todo y echarse mierda entre ellos y ellas. Jamás en un estado serio y democrático se han visto tales despropósitos. En “A Taberna do Croio”, nos preguntamos todos a una, que hasta cuando resistirá tanto y tanta cara dura, que aferrados a las poltronas y cargos, lo mismo que a privilegios múltiples, se niegan a reconocer los hechos probados. Y aún pretenden ser, los que tales reprobables comportamientos han desarrollado durante décadas, los que han de llevar a cabo esa catarsis, que así resultará de parapilla. ¡Que se enteren! No van a cambiar aquellos que a tales desatinos nos han conducido. ¡Fariseos contumaces! La sociedad no es tonta, aunque, y a los hechos me remito, a veces la tomen por tal. La catarsis, de llevarse a cabo, únicamente podrá ser efectiva y verdadera, con gentes nuevas y sin mancha. Da igual la edad. Esa purga y purificación, no podrá nunca dejarse en manos de la golfería instalada desde hace tantos años en el PP. Y también en otros partidos. De no ser así, y continuar los mismos que ya su presencia repele, y según nuestras reflexiones, hijas de la observación, y contrastadas con el detenido y prolongado rigor documental, ese partido tardará poco en desaparecer, hundido entre la múltiple basura que lo ensucia, y conducido a las profundidades cenagosas, en las que se precipitan los detritus más despreciables que no deben volver a emerger, aún siendo esto último lo que pretenden. Catarsis si, pero tras la cirugía apropiada, y con las gentes adecuadas. Y si no al cagarrete. Eduardo Fernández Rivas Lugar de Fiunchedo-Sada, 04-05-2015

viernes, 1 de mayo de 2015

ALBERTO SUCASAS Y HANS JONAS

Alberto Sucasas y Hans Jonas ¡Qué placer tan intenso el poder escuchar ayer, día 28 de abril, la conferencia del profesor Alberto Sucasas, en torno al filósofo judío alemán Hans Jonas y su contexto histórico-social! El aula nº 1 de la Universidad Sénior Coruña, en el CUR, estaba literalmente abarrotada. La personalidad de Jonas, sus desencuentros con el filósofo nazi Heidegger, y su frustrado enamoramiento declarado a Hannah Arendt, amante, para más desgracia, de su adversario y profesor Heidegger, en un trío amoroso desconcertante y fallido para Jonas, dieron juego al profesor para una disertación magistral y atractiva. Estas cosas, así como la exposición desmenuzada de la obra del filósofo judío alemán, pasaron, durante el discurso del profesor Sucasas, con una amenidad no exenta de la mayor profundidad filosófica, propia del contenido de la ponencia. “El Principio de la responsabilidad”, la obra principal de Hans Jonas, atravesó en el verbo fluido del profesor Sucasas, la sensibilidad de los atentos asistentes como una vara fina y metálica que se introdujera, sin herida, pero con eficacia, en el interior más emocional de la arrobada asistencia. Los problemas de responsabilidad del ser humano, que se destila de la obra de Jonas, para la posible permanencia de la especie, y aún de todas las demás, y del planeta, en su comportamiento y utilización de las nuevas tecnologías, créanme, pusieron, dentro de un pesimismo controlado, los ánimos de los asistentes al filo casi de una desesperación subjetiva, por suerte, transitoria. Desmenuzó, el catedrático de filosofía, tantas cosas profundas dentro de la obra y comportamiento de Jonas, como aquella tan escabrosa acerca de los antiguos pactos de renuncia judaica a cambio de inclusión social, y su posterior revisión, contemporánea esta última de Hans Jonas, así como del gnosticismo, con la maestría y amenidad que le distingue, que dejó repletos nuestros corazones y nuestras confusas almas humanas, de una responsabilidad llena de un tipo de inquietud bien difícil de digerir, y sobre todo, de poner en práctica. Felicitamos al profesor Sucasas por su cálido e intenso verbo, la elección de tan enjundioso tema, a la espera de volver a escucharle en otra ponencia a la mayor brevedad. Eduardo Fernández Rivas Lugar de Fiunchedo-Sada, 29-04-2015

PODEMOS Y EL CATACLISMO MONEDERO

Podemos y el cataclismo Monedero Pablo Iglesias, la verdad, es que no gana para disgustos. El líder incontestable de Podemos, penetrado por el síndrome de Alejandro Magno, ahora, debe bregar con la dimisión de Monedero de todos sus cargos. Y en periodo casi a las puertas de las elecciones autonómicas y municipales. El hombre, según lo hemos podido ver en los medios dando la noticia, realmente preocupado y abatido. Que piense que esa dimisión, además de verse venir desde hace algún tiempo, yo incluso diría que desde el principio de la agrupación, es una cirugía más aún que necesaria, provechosa. Debió ya darse ese paso cuando el affaire Monedero de este invierno. Y no olvidemos, pensamos en la Taberna do Croio al completo, que la agrupación política Podemos, tras este paso, saldrá reforzada y renovada. Vuelve a por sus fueros de limpieza, pudiendo ya volver a exigir, sin menoscabo de su esencia primigenia, transparencia, moralidad, ética, y dignidad a la soberbia y corrupta casta. El asunto Monedero había, de alguna manera, socavado la honorabilidad de Podemos, y aún de su líder, el señor Iglesias, quien con esta limpieza se transforma en catedrales, elevando así, el status político y social, propio y de partido. Posiblemente aquellas personas que dudaron de la honestidad de la formación política tras el turbio asunto de Juan Carlos Monedero, sin duda han de regresar ilusionados, y de nuevo confiados al ámbito esperanzador de Podemos. Nos imaginamos, que después de lo sucedido habrá que reestructurar la cúpula para así asentarla con mayor precisión y conocimiento. De tal manera que pasará la cosa, propia de un grupo de colegas, y después de la depuración necesaria, a convertirse en verdadera estructura política, con base firme en los comportamientos, más que en emociones entre amigos. Auguro, que este quiebro sobrevenido, y que estremeció al partido, lo mismo que un cataclismo de superficie producido por un terremoto, redundará en el asentamiento racional y objetivo de las estructuras más internas. Ello es lo que cuenta. Las víctimas de superficie serán siempre necesarias tras el earthquake para asegurar los firmes de interior, que a fin de cuentas, sustentan luego también lo de afuera, y la obra en general. ¡Ánimo Pablo!, sé positivo y no decaigas. Eduardo Fernández Rivas Lugar de Fiunchedo-Sada, 01-05-2015

lunes, 27 de abril de 2015

RODRIGO RATO Y LOS DEMÁS CODICIOSOS...

La codicia instalada en la casta política Y desde aquí, desde la “Taberna do Croio”, retomados sus sanos debates, nos preguntamos escandalizados una vez más ¿qué clase de personas pueden poseer esa codicia tan desmedida que les lleva a cometer fraudes y estafas inconmensurables sobre aquellos que mal gobiernan, y que además pagan ya sus sueldos? Enfermos y enfermas de dañado corazón, y alma nebulosa o inexistente. Nadie que contase con esas dos cosas en perfecto estado de salud podría cometer semejantes delitos. Burlarse de aquellos, a quienes de sus esforzados trabajos y miserables sueldos, aún se les extrae una cantidad que ha de ser utilizada para pagar las retribuciones de quienes, a mayores aún les roban, y generalmente de manera impune. ¿Quienes son y de donde proceden semejantes facinerosos y facinerosas? Estamos, lo mismo que la gran mayoría de esta sociedad española, espantados de tamaña desvergüenza. No entendemos el que a un roba gallinas, delincuente circunstancial, y por hambre de sus hijos, se lleve a la cárcel de inmediato. Y aún le destrozan la vida cargándole de ignominia, reflejada en papeles legales, probablemente para siempre. ¿Qué justicia tenemos en España que consiente y aún promueve tales esperpentos? Quisiera yo saber en donde han aprendido sus carreras esos magistrados cómplices en ese retraso, que lleva a la confusión y muchas veces al olvido, de los grandes delitos de corrupción multiforme de esos saqueadores de ambos géneros, de guante blanco y media calada. ¿Cómo se puede consentir que Rodrigo Rato y otros se paseen por la calle como si tal cosa? Sus adulones y esbirros llenan los espacios de los medios intoxicando con aquello de la presunción de inocencia, cuando los hechos están más que probados y publicitados. ¡Este no es un país serio!, ni en su malhadada justicia, ni en esa casta política, propia de maleantes que descaradamente nos estafa. La sensación de tristeza y cabreo son de tal profundidad que nos tienen estupefactos y paralizados. Incapacitados para actuar en la línea de violencia necesaria y acorde con los hechos. “Con la vara que midas serás medido” dice el texto bíblico. Apliquémosles pues el dicho. Detengámosles nosotros en la calle, y hagamos lo adecuado, ya que la justicia se muestra ineficaz y ladina. Eduardo Fernández Rivas Lugar de Fiunchedo-Sada 27-04-2015

sábado, 25 de abril de 2015

ÉTICA EN LA POLÍTICA ESPAÑOLA

Ética y política. Una mala combinación en este país En la reunión de nuestra Taberna do Croio, este fin de semana hemos decido, a la vista de los perturbadores acontecimientos políticos en el ámbito de la corrupción, tratar el tema de la ética. Hemos coincidido en que resulta dicha palabra algo muerto y desaparecido en el concierto político español. Es algo normal, considerando la falta de ética de la que la gran mayoría de nuestra casta política suele hacer gala. De ahí, que el comportamiento ético de esa casta esté tan alejado de un concepto tan necesario, y que además debiera ser definitorio del comportamiento de aquellas personas que por sus cargos han de representar la mayor honradez y honestidad. Decíamos durante la reunión, y todos de acuerdo, que la falta de uso de cualquier cosa o concepto, acaba irremisiblemente, o bien destinado a la desaparición, al deterioro, o sumido en el olvido, y como consecuencia, su práctica también desaparece. De esta manera, y como es el caso, todos en la casta contentos al no tener que sufrir el significado de tal término por no escucharlo habitualmente. Es desterrado a perpetuo, para de esta forma, poder cometer todo tipo de fechorías. Existe riesgo fundado de contaminación social, y ello es lo peor. Consideramos que el término ética debe, y con premura, extraerse del olvido, reponerlo, y cada día restregárselo insistentemente por las narices y a través de los medios, a toda la caspa política, para ver si de esta manera llegan, al verse retratados en su indignidad, a sentir un mínimo de vergüenza y contrición, y así, cargados de un oprobio admitido, pedir perdón, abochornados por sus hechos. Renunciando a sus inmerecidos cargos, reponer lo robado, y consentir en pagar por lo hecho, tanto en multas pecuniarias como en destinos de mazmorra. Aunque en este país, la arraigada herencia franquista y catolicista, propias de aguas de retrete, hipócritas y desvergonzadas, hasta lo de ahora impidieran esa regeneración ética. Decía Henry Kissinger que el noventa por ciento de los políticos da mala reputación al diez por ciento restantes…Creo que se acerca a la verdad. Eduardo Fernández Rivas Lugar de Fiunchedo-Sada, 25-04-2015

LA NUEVA SISSI O LA EMPERATRIZ DE OVIEDO

La reina Leticia y sus frivolidades Ayer pude asistir escandalizado, lo mismo que todos los miembros de la numerosa agrupación “A Taberna do Croio”, y republicanos de pro, a la contemplación de la llamada nueva imagen de Dª Leticia Ortiz, reina de las Españas y presunta princesa de la escanciada sidrina. Nuestra sorpresa era de epopeya. Pensamos y así lo manifestamos, que nos encontramos ante una persona que no sabe el lugar que ocupa. Pareciese que hubiera perdido el norte tal y como se presentó. Más bien para un desfile propio de una feria de las vanidades. Para suavizar tal cosa hizo luego su aparición una especie de asesor cuyo nombre no recuerdo, hablando de las maravillas de la niña coronada, en la línea de un así acercamiento, cosa errónea totalmente, a la sufrida sociedad española, que a la vista de los acontecimientos no esta para este tipo de frivolidades tan escandalosas, sobre todo por provenir de quienes debieran, de alguna manera solidarizarse con el dolor y el sufrimiento de un gran sector social, que, para mayor burla y escarnio, ayuda a pagar sus infinitos sueldos. Ya nos tiene acostumbrados su majestad a reparaciones en el rostro, trajes y vestidos, más propios de una superficial actriz del Hollywood de los años treinta, cambios histéricos de peinados, gritos a un periodista cuando le pregunta que para que medio trabaja. Ella responda airada y ejerciendo de faraona: ¡soy una princesa real! En fin, hartos de tantas estupideces, y las que aún nos queda por ver, expongo aquí en estas líneas mi desacuerdo con el comportamiento de la actual reina. María Antonieta perdió la cabeza en la guillotina por cosas parecidas, y la emperatriz de Austria, Isabel de Baviera, más conocida por Sissí, esposa del emperador Francisco José, sufrió un atentado mortal a las orillas del lago Lemán en Ginebra, a causa de aquella estupidez que la llevaba a la obsesión enfermiza por su figura y aspecto. Solo le falta instalar a la nuestra, entre los parterres del palacio de la Zarzuela, una pista circense como Sissí, en el colmo de la estupidez e infantilismo más profundo y baladí, instaló en los jardines de su palacio de Corfú. No se apuren, todo se andará. Eduardo Fernández Rivas Lugar de Fiunchedo-Sada, 22-04-2015