miércoles, 25 de marzo de 2015
BANCO MADRID; PARAISO FISCAL EN ESPAÑA
LA CRISIS Y EL BANCO MADRID
¡Otra desfeita más! Y van tropecientas mil… ¿Pero es que no vamos a parar de descubrir escándalos como estos de los bancos y demás entidades financieras? ¡Lo del Banco Madrid, otra desvergüenza más!
Es bien cierto que este tipo de canalladas son propias de España y otros países de bananerismo profundo. Los afanes humanos de robar se dan en todos los países del planeta. No hay solo este tipo de naturalezas en España y otros de nuestro jaez, como decimos. No, lo que sucede es que en los países con sistemas democráticos ya bien asentados, existen leyes que se aplican con todo el rigor y contundencia. Estos estados ya han pasado hace años por las mismas situaciones de saqueo por parte de los de arriba. Por ello decretaron leyes justas, que una vez aplicadas, corrigieron el comportamiento de quienes pensasen en meter la mano en lo público y en lo privado, como este tipo de bancos, nacidos únicamente para el amparo y comisión de tales fraudes y delitos, sabiéndose los delincuentes que los dirigen, y los políticos compinches, impunes por la falta de legislación adecuada. Y que además heredada de tiempos pasados, aunque recientes, se encargaron entre unos y otros, de tratar de perpetuar.
A esos bandidos de diferentes colores políticos, y los banqueros cómplices, de haber leyes adecuadas y ejemplarizantes, deberían de inmediato ingresar en las mazmorras bien esposados, y a la espera del juicio. Y en menos de seis meses, sentencias firmes, tras confirmar los delitos. Y el embargo de sus bienes para satisfacer lo robado. Reponiendo así lo que es justo y necesario, en la devolución a los estafados de lo que es suyo. Y además con los intereses devengados. Mientras no se lleven a cabo estas cosas, y rápido, qué nadie ingrese en los bancos ni un céntimo de su peculio. Será la manera de conseguir que lo que digo se lleve a cabo. ¡Estamos hartos y avergonzados de pertenecer a un país que está en manos de ladrones de todo tipo, ámbito, y color!
Eduardo Fernández Rivas
Lugar de Fiunchedo-Sada, 25-03-2015
martes, 24 de marzo de 2015
CÁRITAS, MONTORO, Y LA DESVERGÜENZA
CÁRITAS Y LA FINANCIACIÓN DEL PP
Y ¿qué diremos ahora de Cáritas y su generosa financiación con dinero público, tras ponerla de actualidad el señor Montoro y la opaca financiación del PP?
Pues nosotros se lo diremos: queremos que esa ONG dependiente directa de la iglesia católica, pero financiada en gran parte con los dineros de todos, aunque también privados, muestre la transparencia más prístina y necesaria, para así tranquilizar a una sociedad, ya machacada hasta las trancas por los escándalos de corrupción más miserables y amorales. Prevaricaciones y cohechos a mansalva. Exigimos que tal institución muestre sus cuentas abiertas y fiscalizadas, para así saber con precisión a donde van esos dineros y todo tipo de donaciones, y si desde el origen hasta destino llegan enteros, o si por el camino se van quedando cantidades sustanciosas, destinadas a engrosar las múltiples cuentas de beneficiarios taimados, con sotana y sin ella. Ya que de la picaresca y los escándalos católicos y sus asociados ideológicos, en ese tipo de asuntos crematísticos, y aún de muchos otros, llevamos siglos sabiendo y padeciendo. El clero católico cobra del estado, y sin recortes, solo por decir tonterías.
Semejan aves carroñeras que reciben, además, todo tipo de objetos y prendas, conseguidas con la bandera sonriente e hipócrita de la caridad más humillante, que no de la justicia social, aparte las donaciones monetarias privadas, muchas veces ya sabemos, que de manera inmoral, van a nutrir esos mercadillos cristianos, cuyos directores y directoras recibiendo todo gratis, luego lo venden, aunque barato, en esos negocios espurios enriqueciendo a más de cuatro y de cinco, a quienes se les ve rodeados de gastos e inversiones diversas, sabiendo que sus retribuciones salariales no dan para tanto. Por ello, y por muchas otras cosas, queremos transparencia fiscalizada en los gastos de tal institución, que solo por ser católica ya resulta sospechosa de trampa y codicia. Y por otro lado, si todos somos iguales, ¿a que hacer ese distingo con la iglesia Católica, al margen de hacienda, si no es por intereses varios y oscuros? Desde que dice que atiende la pobreza ya esta debiera haber desaparecido. Como no es así, sospechamos lo peor…
Eduardo Fernández Rivas
Lugar de Fiunchedo-Sada, 22-03-2015
domingo, 22 de marzo de 2015
LA CRISIS APROVECHADA POR LOS CAZADORES
LA CRISIS Y EL CUERNO DE CAZA
¿Pero cómo se atreve este gobierno abusador y mentiroso, publicitar unas leyes, próximas a su implantación, cargadas de ignominia y mordazas ciudadanas, como si fuesen lo más conveniente, social, y objetivo?
¿Es qué no se les cae la cara de vergüenza de la involución multiforme a la que nos están llevando de manera deliberada y ruin? Como cazadores, soplando el cuerno poderoso que anuncia la cercana presa, y darle así caza, tras aquel sonido que vuela por los espacios. Aterrador para las inocentes víctimas que pueblan felices e inocentes ese bosque. La verdad, es que a día de hoy, y debido al padecimiento reiterado, ya menos felices, y nada inocentes. ¿El sonido tonante del cuerno de caza, con sus diferentes colores de nota, modulando el estado de los cazadores habrá de conseguir sus fines criminales? Por lo menos eso pretende. Mariano Rajoy, tocando ese vil instrumento, alerta y moviliza a sus cazadores para que atemoricen y castiguen sin medida ni razón, a una sociedad que cometió el error de votarle con una mayoría abrumadora. Como dice el refrán: “Todos podemos cometer errores, pero algunos se pagan muy caros”, y este, por desgracia para la sociedad española, resulta paradigmático. Ningún partido político es perfecto en sus acciones cuando alcanza el poder de gobernar. Pero todo hay que decirlo: “hay tropa de clase y clase de tropa”. La nuestra, la última, actualmente en el gobierno, pareciese la mismísima tropa otomana en Alepo, masacradora de pueblos inocentes. Unas leyes bajo nombres hipócritas, cuyos fines no son otros que aquellos de criminalizar el comportamiento ciudadano en sus exigencias públicas de justicia y equidad. Si permitimos que ejecuten sobre nosotros unas leyes propias de una ideología neofranquista, cargada con la simulación más artera que da la experiencia adquirida durante estos años, entonces nuestra suerte estará echada, y echada a los cocodrilos del neocatolicismo más involucionista y ultraconservador. No habrá por muchos años quien nos pueda librar de la losa oscurantista y despreciable con la que pretenden asfixiarnos. ¡No se lo permitamos, y salgamos a las calles a recuperar lo que por naturaleza y derecho social nos pertenece! ¡La libertad! Démonos unas leyes equilibradas y a perpetuo que la protejan por encima de todo y de todos.
Eduardo Fernández Rivas
Lugar de Fiunchedo-Sada, 22-03-2014
viernes, 20 de marzo de 2015
CRÓNICAS DE LA CRISIS VISTAS DESDE EL FUTURO
CRÓNICAS DE BERTRAND PIOJO DEL CLARINETE: 02
Y como pretendo darme a conocer con mayor precisión, aunque les hable desde el futuro, año de 2170 AD, tendré que comenzar por el principio. Diciendo que pertenezco, como ya anteriormente dejé expresado, a una familia de aquellas que perteneciendo a la clase que produjo la estafa en este país hace más de siglo y medio, a principios del siglo XXI, desde donde se fraguó la importancia de mi familia y apellidos. Todo sostenido en la corrupción de uno de mis antepasados: Bernardino Piojo Fernández, primer conde del Tropezón.
Era Bernardino tan allegado a los poderes, cómo que era uno de los amigos inseparables del rey de entonces, según las crónicas: D. Juan Carlos I de Borbón. Hoy por suerte, ya vivimos, y desde hace lustros, en una república seria y socialmente equilibrada, totalmente alejada de las frivolidades propias de todo tipo de monarquías. Por aquel entonces, la mayoría de partidos políticos rendían a la institución monárquica, un temor reverencial que los incapacitaba para ejercer una verdadera política social, igualitaria, y digna. Bernardino, mi antepasado, después de una noche de juerga infinita con su majestad. A la mañana siguiente, y con la resaca correspondiente, y haciendo la obligada reverencia al rey, se dio un tropezón en uno de los escalones de entrada del palacio de la Zarzuela, residencia habitual de los reyes, cayendo de bruces, y estirado a los pies del alegre monarca. Fue en ese momento cuando el rey, vivo y jocoso como era, decide otorgar a Bernardino el título solemne de primer Conde del Tropezón, con carácter hereditario. Sí en un principio, la cosa causó hilaridad oculta, hemos de decir en honor a la verdad, que bien pronto aquel título se convirtió en algo de honor y respeto. Mi familia, y desde la proclamación de la república, hubo como tantas otras, de renunciar a tales distingos aristocráticos. La III república no admitía tales diferencias entre la nueva ciudadanía, que había pasado a tal estatus de dignidad, abandonando aquel de súbditos, en que le convertía una monarquía, qué aunque llamada constitucional, en verdad, no lo era tanto.
Quería decirles, que hace unos años, revisando documentos de la época de la estafa, y que ahora estudiamos, y preparando mí tesis doctoral sobre ella y su contexto histórico, en los archivos de un pequeño pero sustancioso museo ubicado en Sada, fundado en la época, me encontré con cientos de papeles firmados, referentes a la estafa, y además cronológicamente fechados. Bien, fueron ellos los que me dieron variada e interesante información de aquellos hechos que aquí iré relatando en diferentes capítulos, en el deseo les resulten atractivos para esclarecer, al menos en parte, aquella estafa llamada eufemísticamente crisis, tratando así de ocultar a los verdaderos fautores de la debacle. Iremos, a partir de hoy día 07-10-2170, año 125 de la IV República de España. La anterior, la tercera, resultó quebrada pocos años después de su proclamación, debido a los efectos contaminadores que se arrastraban del oscuro período anterior.
Y continuaremos con las crónicas...
Eduardo Fernández Rivas
Lugar de Fiunchedo-Sada, 20-03-2015
jueves, 19 de marzo de 2015
LA CRISIS, UNA MIRADA AL FUTURO
LA CRISIS Y LA FÁBULA DE LO JUGOS DRÁSTICOS
Año de 2170 cuando en las universidades y todo tipo de centros de enseñanza se estudia, entre otras, la materia de una crisis que entonces ya se llamaba “La Estafa”. Era algo muy antiguo pero que había dejado honda huella en el recuerdo nefasto de una situación que se había prolongado durante décadas, y detectada a comienzos del siglo XXI.
Una vez instalada, en poco tiempo la hambruna asolaba las sociedades de todo tipo y país. Se estudiaba también qué hacía ya muchos años Europa estuviera unida. Hoy, de nuevo, diversificada en países enfrentados, dentro de una especie de neomedioevo. Por aquel entonces, durante “La Estafa”, fue cuando los jugos gástricos que producían úlceras y demás trastornos digestivos, pasaron a ser cosa común entre las familias ya mayoritarias que sufrían hambre infinita. Su nombre pasó a ser de jugos gástricos a jugos drásticos, por el efecto devastador de su indigesta acción, al no tener nada que digerir. Se convirtió la cosa, lo mismo que la crisis-estafa, en una enfermedad endémica, y para los mismos. Los ladrones gordos y orondos. Esa señal y otras de opulencia mal adquirida, los hacía visibles y objeto de un odio traducido en asesinato.
Las calles se llenaban de gentes esqueléticas por imposición, a la búsqueda y persecución de gordos y gordas. Eran símbolo inequívoco de ser hijos e hijas de las sabandijas políticas de ambos géneros y compinches, quienes habían creado la situación. La pobreza más profunda se había hecho galopante e instalada. Se recordaba una especie de electrodomésticos llamados neveras, que al no haber producto, según se decía, para llenarlas, quedaron sin efecto práctico en aquella época. Hoy, en 2170, se muestran esos frigoríficos en los museos etnográficos como algo que en realidad no se sabe exactamente para que sirvieron. Como decíamos, las gentes gordas se atrincheraban en sus mal adquiridas y rimbombantes casas, ocultándose a la vista de aquella sociedad anoréxica por imposición y esclavizada, que les buscaba para lincharles. Habían sido la causa de todos los males, acumulando fortunas procedentes de cohechos y demás tipo de detestables corrupciones. La ley brillaba por su ausencia, y los bancos también. La justicia se tomaba por la mano de cada uno, a la voz de: “quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón”. El dinero se guardaba en las casas en los lugares más ocultos, escamoteados a los ladrones delgados. Nadie podía detener a las hordas numerosas que pululaban por las calles de las ciudades y los caminos del campo, a la búsqueda de las familias gordas, llenándose de cadáveres. Eran estas además, quienes asistían a las pocas universidades que quedaban. La emigración había quedado sin efecto alguno. Hoy, en 2170, las cosas ya se han arreglado, aunque la unión europea sigue rota y desaparecida. Yo, Bertrand Piojo del Clarinete, aunque pertenecía a las gentes gordas, de una familia de corruptos políticos, debido a esa especial necesidad de las circunstancias, practiqué como muchos más, una anorexia controlada y estratégica que me permitió un vivir disimulado, con cierta tranquilidad, y alcanzar la edad provecta que ahora tengo… Y seguiremos con las “crónicas de los jugos drásticos” causantes de tanta desfeita…
Eduardo Fernández Rivas
Lugar de Fiunchedo-Sada, 19-03-2015
miércoles, 18 de marzo de 2015
LA CRISIS O LA ESTAFA MÁS DESVERGONZADA
LA CRISIS O MÁS BIEN LA ESTAFA ANALIZADA I
Las políticas económicas de los estados deben ser, y sobre todo en tiempos de crisis como la actual, expansivas y transversales, jamás verticalistas y restrictivas. Esto último sería, como lo está siendo, el camino de la desigualdad, la precariedad y la miseria.
Unas políticas económicas expansivas darán lugar a la activación de las PYMES y de las familias, de manera que la economía de los estados se tornará fluida y beneficiosa. Los estados, son como una gran familia numerosa. Los miembros que la configuran, con sus ingresos irán llenando las arcas del tesoro familiar. Pero si entre los miembros de esa numerosa familia se encuentran, entre los responsables directos y principales, codiciosos, pervertidos, y viciosos, qué escamotean parte importante de esas entradas, destinándolas ocultamente, y aprovechando su preponderancia familiar, para sus vicios y torcidas naturalezas, y sin haber un control adecuado interesado, entonces la caja merma considerablemente, alcanzando una exigüidad tan perentoria que el hambre y todo tipo de dificultades se han de apoderar de la mayor parte de los engañados miembros de esa familia, mientras los pocos se han enriquecido torcidamente y en secreto.
Esto es más o menos lo que ha sucedido para que hayamos llegado a situación tan penosa en occidente, y sobre todo en aquellos países en los que los mecanismos de supervisión y control fallaron deliberadamente, a la búsqueda de enriquecimientos de políticos y funcionarios conchabados con la banca, y todo tipo de entidades financieras, grandes empresas y otras. A la caja pública, llenándose todos los días vía impuestos, ese colectivo de delincuentes asociados le había practicado los orificios necesarios, que al ir creciendo la trama, cada vez también fueron más. De esta manera se derivaban grandes cantidades hacia esas manos que al no poder hacer un uso abierto de las economías robadas al erario público, por no poder justificar su procedencia, las derivaron a los paraísos fiscales por ellos mismos estructurados, y ubicados allí donde mejor les convenía, hundiendo a las sociedades y a los estados en una miseria espantosa criminalmente fabricada. La corrupción multiforme actual, aún siendo solo la punta del iceberg, es la confirmación de lo que aquí se dice y escribe. Juicios lentos, ineficaces, y aburridos, como sibilina protección fabricada en compinchamiento con jueces y magistrados, son también, en una criminal burla a la sociedad, parte fundamental de la explicación al asunto. Y les informo de que siguen robando. No se han detenido. En ello les va, el qué los recién llegados, y ya implicados en la trama, les descubran al no haber alcanzado todavía las fortunas y demás fines ambicionados. Desde abajo debemos ya, y sin dilación, tomar las medidas adecuadas, poniéndonos de acuerdo mediante asambleas, ya que no han de parar en sus deseos saqueadores. A Las gentes honradas no les han permitido entrar. La corrupción se ha establecido y blindado desde hace muchos años. ¡Desde abajo luchemos contra ella!
Eduardo Fernández Rivas
Lugar de Fiunchedo-Sada, 18-03-2015
sábado, 14 de marzo de 2015
LA CRISIS Y LAS SATURNALIA
LA CRISIS Y UNAS NECESARIAS SATURNALIA
Los niveles de depresión entre la ciudadanía española, crecen a pasos agigantados debido a la llamada crisis y que yo llamo estafa infinita.
Los suicidios corren parejos. Qué el gobierno nos venga con la falacia cuasi “aznárica” de: “España va bien”, no solo es un sarcasmo cruel, si no que es un crimen de lesa humanidad y electoralista. Carecen estas gentes metidas a políticos, pero sin serlo por falta de catadura moral y talento, del mínimo sentimiento de solidaridad y respeto hacia aquellos que tan generosamente pagamos sus sueldos.
Propongo que desde abajo nos las ingeniemos para saltarnos sus leyes mordaza. La unión hace la fuerza y no existe policía que la detenga. Dar comienzo a unas saturnalia verdaderas y permanentes, y que habrían de ser la respuesta adecuada a tanta infamia. El bochorno de las élites oligárquicas que nos imponen tanta desgracia y sufrimiento, alcanzaría tales extremos, qué abrumados y presos de angustia vital límite, no tendrían más remedio qué dar marcha atrás en sus necios comportamientos y sucios negocios. Y aunque el arrepentimiento no existiese, sí el miedo y el terror que esas saturnales les habrían de producir. ¡Insisto!, unas saturnalia auténticas sería el remedio contra esta situación cargada de injusticias y despropósitos, llenos de latrocinio y desvergüenzas que jamás serán toleradas, ni en sus tibios inicios, dentro de estados con democracias asentadas. Somos la vergüenza y el hazmerreir de los países de nuestro entorno. En los medios europeos y americanos se nos trata como una pandilla de meapilas y pícaros. Unos por estar en los gobiernos con el culo pegado con loctite, y los demás, oséase nosotros, por ser tan cándidos y meones que aún, después de lo visto y reiterado durante dos décadas, continuamos votándoles. ¡Tenemos lo que nos merecemos! Los que mandan lo saben. Por ello se ríen de nosotros, al tiempo que hacen el agosto todo el año a base de robar lo que pueden del erario público.
Eduardo Fernández Rivas
Lugar de Fiunchedo-Sada, 14-03-2015
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