UN PAÍS DE PANDERETA CON UNA JUSTICIA DE PEINETA
Demostrado queda, que el estado español es una de las mayores vergüenzas europeas. Muchas son las cosas que así lo demuestran, pero la última, en mi opinión, es de tales dimensiones que superan toda falta de credibilidad en la gestión del ámbito del ministerio de la justicia oficial. Algo que debe ser una de las más destacadas funciones de cualquier estado democrático serio, y firme, aunque racional, en sus actuaciones, instrucciones y sentencias.
Lo sucedido con el juez Baltasar Garzón, respetado internacionalmente por la ciudadanía más racional y sensata, así como por los representantes más destacados de la función judicial, no tiene explicación. Una pandilla hilvanada con los flecos franquistas más despreciables, quienes tuvieron a España y a sus ciudadanos, arrodillados durante cuatro décadas, y lo que siguió, de la manera más cruel y despiadada, se han atrevido a poner en tela de juicio y sentar en el banquillo, a un hombre de una probidad inmaculada, y de un comportamiento, en su actividad profesional, fuera de toda duda.
Como siempre, España y sus instituciones dejan mucho que desear ante la abochornada y espantada comunidad internacional. Estaría bueno, que un grupo de epígonos nazis o fascistas italianos, llevasen a una persona de tales características hasta el banquillo de los acusados, por defender los derechos de los familiares de aquellas personas que lucharon por las libertades y la legalidad, y que por ello, desgraciadamente, fueron cruelmente torturadas y asesinadas. La ciudadanía de esos paises se levantaría en acciones públicas contra tales atropellos y sus infaustos líderes. Y dejemos a un lado toda la verborrea y retórica de si estaba o no legitimado para emprender tales acciones. Cualquier aplicación de la justicia, resultaría injusta, aunque, si bien aplicando las leyes, ateniéndose a lo estrictamente legal, saliese de ello un mayor perjuicio. Y aún, dentro de una interpretación de la ley, si dejando a un lado ciertos matices confusos, y en apariencia no legítimos, de esa interpretación y sentencia, se obtuviese mayor beneficio para todos, ello sería lo adecuado y correcto, y así no violentaría al recto juicio. No olvidemos que muy por encima de todo tipo de leyes y decretos, muchas veces confeccionados de manera corporativista y multiformemente interesada, está su majestad: el sentido común.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo: 30-05-2010
domingo, 30 de mayo de 2010
miércoles, 21 de abril de 2010
EL VINO; DE ENTRE LOS LICORES, EL PRIMADO DE LOS DIOSES
EL VINO, EL PRIMADO LICOR DE DIOSES
El vino: licor divino. Gracias a él, y según la leyenda de Osiris, en su faceta de descubridor de tan sabroso jugo, reclamado por su abuelo Ré, arrepentido de su decisión de destruir a la estirpe humana debido a su soberbia, con el fin de detener a la furibunda Sekhmet quien por previas órdenes de su padre, el gran dios Ré, estaba acabando con todo ser humano. La humanidad, por ello, debe su continuidad al sagrado licor osiríaco.
Jesús de Nazaret, el nuevo Osiris-Apolo, líder del Cristianismo, surgido del cisma judaico del segundo templo, también, y presionado por su madre María, durante las bodas de Caná, convierte el agua en vino, ¡su primer milagro!, habiéndose terminado las deliciosas libaciones. Mucho debió ser lo que allí se bebió. Para tales ceremonias siempre se lleva una cantidad mayor que la que se considera necesaria. Bebieron como cosacos, como judíos y romanos, que de todo habría. Saldrían haciendo eses, y no hay noticias de que la policía romana, también ávida de tales bebidas, y buen falerno, pusiera multa alguna o castigos. Estoy seguro que algunos carruajes, y alguna biga y cuadriga, circularían por las vías construidas por los zapadores e ingenieros romanos, a velocidades más que permitidas. En el último acto social de ese Jesús, fue también, durante la última cena, remojado con abundoso vino. Quizás, achispados por ese vino, Pedro insistió en su negativa, y Judas en su delación, nunca se sabe.
En fin, y hoy, a estas alturas nos quieren hundir el negocio a los vinateros, bodegas y locales de hostelería sin más intención y afán que la recaudatoria. ¿Cuándo le interesó a los gobiernos de todo tipo y color la salud y cuidado de los ciudadanos en el ámbito de la chispa alcohólica? ¡Vamos! que no nos vengan con monsergas, y acojámonos a la sabiduría antigua y al respeto por tales licores y jugos. Uno de los mayores descubrimientos del ser humano. Cuatro mojigatos, con poder temporal con fecha de caducidad, pretenden aguarnos la vida. El alegre Dionisos, o el romano Baco, unidos a los anteriores, se las han de ver con estos hipócritas blasfemos e irreverentes."Vinum bonum laetificat cor hominis", dice el antiguo adagio latino: "El buen vino alegra el corazón del hombre". Y otra perla latina para terminar:"Bibere humanum est, ergo bibamus"
Beber es humano, luego bebamos.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 21-04-2010
El vino: licor divino. Gracias a él, y según la leyenda de Osiris, en su faceta de descubridor de tan sabroso jugo, reclamado por su abuelo Ré, arrepentido de su decisión de destruir a la estirpe humana debido a su soberbia, con el fin de detener a la furibunda Sekhmet quien por previas órdenes de su padre, el gran dios Ré, estaba acabando con todo ser humano. La humanidad, por ello, debe su continuidad al sagrado licor osiríaco.
Jesús de Nazaret, el nuevo Osiris-Apolo, líder del Cristianismo, surgido del cisma judaico del segundo templo, también, y presionado por su madre María, durante las bodas de Caná, convierte el agua en vino, ¡su primer milagro!, habiéndose terminado las deliciosas libaciones. Mucho debió ser lo que allí se bebió. Para tales ceremonias siempre se lleva una cantidad mayor que la que se considera necesaria. Bebieron como cosacos, como judíos y romanos, que de todo habría. Saldrían haciendo eses, y no hay noticias de que la policía romana, también ávida de tales bebidas, y buen falerno, pusiera multa alguna o castigos. Estoy seguro que algunos carruajes, y alguna biga y cuadriga, circularían por las vías construidas por los zapadores e ingenieros romanos, a velocidades más que permitidas. En el último acto social de ese Jesús, fue también, durante la última cena, remojado con abundoso vino. Quizás, achispados por ese vino, Pedro insistió en su negativa, y Judas en su delación, nunca se sabe.
En fin, y hoy, a estas alturas nos quieren hundir el negocio a los vinateros, bodegas y locales de hostelería sin más intención y afán que la recaudatoria. ¿Cuándo le interesó a los gobiernos de todo tipo y color la salud y cuidado de los ciudadanos en el ámbito de la chispa alcohólica? ¡Vamos! que no nos vengan con monsergas, y acojámonos a la sabiduría antigua y al respeto por tales licores y jugos. Uno de los mayores descubrimientos del ser humano. Cuatro mojigatos, con poder temporal con fecha de caducidad, pretenden aguarnos la vida. El alegre Dionisos, o el romano Baco, unidos a los anteriores, se las han de ver con estos hipócritas blasfemos e irreverentes."Vinum bonum laetificat cor hominis", dice el antiguo adagio latino: "El buen vino alegra el corazón del hombre". Y otra perla latina para terminar:"Bibere humanum est, ergo bibamus"
Beber es humano, luego bebamos.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 21-04-2010
jueves, 15 de abril de 2010
CONCELLO DE ADAS
EL PUEBLO DE ADAS Y SU HISTORIA POLÍTICA MÁS RECIENTE
Resulta increíble, y altamente sospechoso, el que en un concello, y durante décadas, hayan sucedido cosas realmente estremecedoras, en cuanto a las leyes unas, y a la moral y la ética otras, sin que los estamentos judiciales, y aún la clase política, y la misma ciudadanía, hayan obrado en consecuencia. Cada una con sus medios y posibilidades.
Urbanismo salvaje contra natura y leyes. Políticas locales revanchistas y rencorosas. Oposiciones amañadas. Algunos policías locales delincuentes, trapicheando con droga e implicados en sucios asuntos de mujeres en locales de alterne, pero que forman la guardia pretoriana del corrupto regidor. Edificios y viviendas, levantados allí donde la ley lo prohibía o exigía rigurosamente una menor edificabilidad. No solo agotada soberbiamente si no disparatada, con el fin único de ofender y castigar a vecinos en desacuerdo con aquellas políticas corruptas, y de enriquecimiento personal de los cargos públicos y sus amigotes. Concejales metidos, al albur de la corrupción, a constructores y promotores, allí donde todos sabíamos que no había un real. Fortunas insólitas. Todo ello, hasta ahora impune. Denuncias de vecinos a los juzgados de Betanzos hace ya algunos años, y sin respuesta alguna. Esto, nos habla de la venalidad de algunos magistrados, desvergonzada y déspota con los ciudadanos más honestos. Y lo que resulta paradójico, hacia aquellos más respetuosos con esa justicia, por resultar esta, injusta e insultante.
Falsificación de moneda; subida de Fontán catastróficamente hundida, iglesia desmoronada y perdida para siempre, debido a aquellas construcciones desproporcionadas, y ubicadas en terrenos inservibles para ello, desmantelamiento de piezas del Pazo de Meirás, sobornos públicos creando miserables tránsfugas, unos de tira línea, y otros de jeringuilla y esparadrapo, ya previamente deshonestos, uno en su actividad de regla y cartabón, y el otro, un mal profesional de batín y fonendo; nepotismos desmesurados y vergonzantes, humillación a las gentes más válidas y de valores incuestionables, insultadas y calumniadas por esos tránsfugas, que no son más que: ¡increíble! traidores premiados. Un mundo al revés. Gacetillas y emisoras de radio que todos pagamos, sin catadura moral ni ética alguna, que únicamente obedecen a la “voz de su amo”, en la espera desesperada del regreso de este a la cutre poltrona.
Es una vergüenza que un pueblo, al menos en un sector amplio, babee esperando el regreso de su corrupto verdugo. De aquella concha con primorosa perla, ya ni el recuerdo queda. Solo la desmesura de un ególatra sostenido por ciudadanos incautos y por sus fieles rufianes.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 15-04-2010
Resulta increíble, y altamente sospechoso, el que en un concello, y durante décadas, hayan sucedido cosas realmente estremecedoras, en cuanto a las leyes unas, y a la moral y la ética otras, sin que los estamentos judiciales, y aún la clase política, y la misma ciudadanía, hayan obrado en consecuencia. Cada una con sus medios y posibilidades.
Urbanismo salvaje contra natura y leyes. Políticas locales revanchistas y rencorosas. Oposiciones amañadas. Algunos policías locales delincuentes, trapicheando con droga e implicados en sucios asuntos de mujeres en locales de alterne, pero que forman la guardia pretoriana del corrupto regidor. Edificios y viviendas, levantados allí donde la ley lo prohibía o exigía rigurosamente una menor edificabilidad. No solo agotada soberbiamente si no disparatada, con el fin único de ofender y castigar a vecinos en desacuerdo con aquellas políticas corruptas, y de enriquecimiento personal de los cargos públicos y sus amigotes. Concejales metidos, al albur de la corrupción, a constructores y promotores, allí donde todos sabíamos que no había un real. Fortunas insólitas. Todo ello, hasta ahora impune. Denuncias de vecinos a los juzgados de Betanzos hace ya algunos años, y sin respuesta alguna. Esto, nos habla de la venalidad de algunos magistrados, desvergonzada y déspota con los ciudadanos más honestos. Y lo que resulta paradójico, hacia aquellos más respetuosos con esa justicia, por resultar esta, injusta e insultante.
Falsificación de moneda; subida de Fontán catastróficamente hundida, iglesia desmoronada y perdida para siempre, debido a aquellas construcciones desproporcionadas, y ubicadas en terrenos inservibles para ello, desmantelamiento de piezas del Pazo de Meirás, sobornos públicos creando miserables tránsfugas, unos de tira línea, y otros de jeringuilla y esparadrapo, ya previamente deshonestos, uno en su actividad de regla y cartabón, y el otro, un mal profesional de batín y fonendo; nepotismos desmesurados y vergonzantes, humillación a las gentes más válidas y de valores incuestionables, insultadas y calumniadas por esos tránsfugas, que no son más que: ¡increíble! traidores premiados. Un mundo al revés. Gacetillas y emisoras de radio que todos pagamos, sin catadura moral ni ética alguna, que únicamente obedecen a la “voz de su amo”, en la espera desesperada del regreso de este a la cutre poltrona.
Es una vergüenza que un pueblo, al menos en un sector amplio, babee esperando el regreso de su corrupto verdugo. De aquella concha con primorosa perla, ya ni el recuerdo queda. Solo la desmesura de un ególatra sostenido por ciudadanos incautos y por sus fieles rufianes.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 15-04-2010
lunes, 29 de marzo de 2010
ALCOHOLEMIA 4
ALCOHOLEMIA
España, España, vuelve en ti y defiende tu libertad así como las buenas y alegres tradiciones seculares. Y tu, Zapatero Prodigioso, conténtate con lo que es tuyo, y no pretendas lo ajeno y dudoso, ni des ocasión a que aquellos por quien tú tienes la honra que posees, tengan que defender la suya, y así por ello pierdas la tuya. Qué unas tazas de vino, dos copas o tres cervezas, jamás fueron delito para quien las tome, aunque un automóvil conducir tenga. Si quieres arreglar la crisis, busca otros medios más inteligentes e imaginativos, que multar y castigar sin justificación alguna, es práctica de tiranos y de gente de torpe mente. Lanzáis, tú y los anteriores, a la policía, quien se supone es la seguridad del ciudadano, que además es quien le paga, contra las gentes trabajadoras; las más numerosas y desprotegidas, y que tras las tediosas jornadas de trabajo, esperan un día del fin de semana para distraerse un poco y alejar sus penas y aflicciones. Y vosotros, con la actual práctica execrable de esa ley, les condenáis a la ruina, a la incertidumbre, y a la infelicidad más profunda. Queréis cambiar al mundo a golpe de multas y castigos innumerables. Sois al PSOE, peor que aquellas religiones, que bien conocemos, cuyos sacerdotes, predicando una cosa, hipócritamente practican la contraria. El repicar de campanas, anunciando el final feliz de la zapatera prodigiosa y su marido, ahora titiritero, puede que aquí no se de, y vuestra provocación dé cómo resultado, agitación social y sus no deseadas consecuencias. Estáis, con esta y otras cosas más, tirando demasiado de una soga que habéis colocado al cuello de la paciente, pero no tonta ciudadanía.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 29-03-2010
España, España, vuelve en ti y defiende tu libertad así como las buenas y alegres tradiciones seculares. Y tu, Zapatero Prodigioso, conténtate con lo que es tuyo, y no pretendas lo ajeno y dudoso, ni des ocasión a que aquellos por quien tú tienes la honra que posees, tengan que defender la suya, y así por ello pierdas la tuya. Qué unas tazas de vino, dos copas o tres cervezas, jamás fueron delito para quien las tome, aunque un automóvil conducir tenga. Si quieres arreglar la crisis, busca otros medios más inteligentes e imaginativos, que multar y castigar sin justificación alguna, es práctica de tiranos y de gente de torpe mente. Lanzáis, tú y los anteriores, a la policía, quien se supone es la seguridad del ciudadano, que además es quien le paga, contra las gentes trabajadoras; las más numerosas y desprotegidas, y que tras las tediosas jornadas de trabajo, esperan un día del fin de semana para distraerse un poco y alejar sus penas y aflicciones. Y vosotros, con la actual práctica execrable de esa ley, les condenáis a la ruina, a la incertidumbre, y a la infelicidad más profunda. Queréis cambiar al mundo a golpe de multas y castigos innumerables. Sois al PSOE, peor que aquellas religiones, que bien conocemos, cuyos sacerdotes, predicando una cosa, hipócritamente practican la contraria. El repicar de campanas, anunciando el final feliz de la zapatera prodigiosa y su marido, ahora titiritero, puede que aquí no se de, y vuestra provocación dé cómo resultado, agitación social y sus no deseadas consecuencias. Estáis, con esta y otras cosas más, tirando demasiado de una soga que habéis colocado al cuello de la paciente, pero no tonta ciudadanía.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 29-03-2010
viernes, 19 de marzo de 2010
CONTROL ALCOHOLEMIA 3
PRINCIPIO DE INVIOLABILIDAD DE CONFORMIDAD CON LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
UNA ESPECIE DE SODOMÍA GUBERNAMENTAL GROSERA Y ENMASCARADA, QUE VIOLA LOS MÁS BÁSICOS DERECHOS HUMANOS A UNOS SÚBDITOS SOMETIDOS MÁS QUE A CIUDADANOS LIBRES
El principio de inviolabilidad de las personas recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, protege, bajo cualesquiera circunstancias, el derecho a la intimidad y privacidad de mi cuerpo y mi persona, no consintiendo por ello la vejación humillante de obligarme a introducir en cualquiera de los orificios de ese cuerpo o en su superficie lisa, cualquier tipo de objeto artificial o natural sin mi consentimiento. Por lo tanto digo, que la aplicación de la ley de alcoholemia, al menos en España, obligando a introducir un artefacto en tu boca, es cuando menos, un acto inmoral incontestable, que conculca ese principio. Por lo tanto, ante la Declaración Universal de los Derechos humanos es ilegal. Únicamente, y mediante la observación variada, (conducción manifiestamente irregular, marcado olor a alcohol, y ojeo en el caminar) se debe concluir si una persona ha bebido de más o no. Los agentes que obliguen a esa tortura obscena e indecente sin más, obligando a introducir en la boca la boquilla del alcoholímetro, estarán cometiendo un gravísimo delito, amparados en una ley espuria y criminal, decretada por gobiernos paternalistas y despóticos, irresponsables e hipócritas, insertos en despreciables raíces inquisitoriales. Mañana, si decretasen otra ley nuestros paternalistas gobiernos, que obligue a introducir ese artefacto por el ano, en la obligación de obedecer las leyes bajo terribles castigos, como es el caso actual en España, ¿también consentiremos? Todos a tomar por culo por orden gubernamental. Antaño nos quemaban en la hoguera…y ¡también era ley! Gobiernos manipuladores, sodomitas orales, y traidores a la ciudadanía y a sus más básicos derechos, con el afán único, aunque encubierto en ese paternalismo, y tras unas multas desproporcionadas e injustas, de saqueo y almacenamiento de botín, y lo que es peor: con destino desconocido.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 22-12-2009
UNA ESPECIE DE SODOMÍA GUBERNAMENTAL GROSERA Y ENMASCARADA, QUE VIOLA LOS MÁS BÁSICOS DERECHOS HUMANOS A UNOS SÚBDITOS SOMETIDOS MÁS QUE A CIUDADANOS LIBRES
El principio de inviolabilidad de las personas recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, protege, bajo cualesquiera circunstancias, el derecho a la intimidad y privacidad de mi cuerpo y mi persona, no consintiendo por ello la vejación humillante de obligarme a introducir en cualquiera de los orificios de ese cuerpo o en su superficie lisa, cualquier tipo de objeto artificial o natural sin mi consentimiento. Por lo tanto digo, que la aplicación de la ley de alcoholemia, al menos en España, obligando a introducir un artefacto en tu boca, es cuando menos, un acto inmoral incontestable, que conculca ese principio. Por lo tanto, ante la Declaración Universal de los Derechos humanos es ilegal. Únicamente, y mediante la observación variada, (conducción manifiestamente irregular, marcado olor a alcohol, y ojeo en el caminar) se debe concluir si una persona ha bebido de más o no. Los agentes que obliguen a esa tortura obscena e indecente sin más, obligando a introducir en la boca la boquilla del alcoholímetro, estarán cometiendo un gravísimo delito, amparados en una ley espuria y criminal, decretada por gobiernos paternalistas y despóticos, irresponsables e hipócritas, insertos en despreciables raíces inquisitoriales. Mañana, si decretasen otra ley nuestros paternalistas gobiernos, que obligue a introducir ese artefacto por el ano, en la obligación de obedecer las leyes bajo terribles castigos, como es el caso actual en España, ¿también consentiremos? Todos a tomar por culo por orden gubernamental. Antaño nos quemaban en la hoguera…y ¡también era ley! Gobiernos manipuladores, sodomitas orales, y traidores a la ciudadanía y a sus más básicos derechos, con el afán único, aunque encubierto en ese paternalismo, y tras unas multas desproporcionadas e injustas, de saqueo y almacenamiento de botín, y lo que es peor: con destino desconocido.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 22-12-2009
viernes, 18 de septiembre de 2009
LOS PELIGROS DE LAS SECTAS RELIGIOSAS Y OTROS
LOS PELIGROS DE LAS SECTAS Y OTROS.
ADVERTENCIA A NAVEGANTES
De todos debiera ser bien conocido el enorme peligro que encierra el pertenecer a cualquier tipo de secta, pero sobre todo, las religiosas. Y de entre ellas, las peores, aquellas de orden monoteísta o dictadura divina, que por desgracia, servirán de modelo de comportamiento para aquellas sociedades donde manda, desde la política hasta la familia, y donde el autoritarismo más profundo y machista tendrá su hogar.
El fanatismo propio de un adoctrinamiento religioso, es el mayor lavado de cerebro que uno se pueda imaginar. El mayor de los peligros, no nos olvidemos, se encuentra, cuando en casa, esos católicos padres, aún sin darse cuenta, debido al peso de la tradición, algún familiar incluso en el clero, y costumbres arraigadas de manera enfermiza, debido quizás a muchos años de práctica, dentro de un país gobernado por un nacional catolicismo activo, y por lo que esas personas, fanatizadas profundamente no son conscientes de tal gravedad. Lo peor de ello, es cuando ese tipo de gentes, creen estar por encima de los demás, debido a tales creencias y prácticas, y en la equivocada seguridad de una verdad rebelada y única, jamás comprobada por imposible. Por ello solo basada en la fe, que en resumidas cuentas es lo mismo que nada. La fe es algo inane y sin peso alguno, de ahí el fanatismo católico, con tantos pobres desgraciados quemados y torturados, con la triste anuencia de una fanatizada sociedad. Yo hasta aquí, puedo entender que haya personas estigmatizadas con ese tipo de praxis y creencias, fundadas en un todopoderoso catolicismo, amparado, y aún promovido, por una pasada dictadura, pero actualmente con flecos aún con poderío. Lo que ya es muy peligroso, es aquello de vivir en casa tales despropósitos, al influir de manera profunda en la prole. Ello puede traer consecuencias irreversibles. Posiblemente tragedias, generadas en el choque entre aquello que te inculcan en casa, y lo que realmente sucede en la calle y en la vida real, y que al pasar de una dictadura profundamente católica a la democracia, muchos jóvenes, así influidos por padres recalcitrantes, no pueden resistir, ni siquiera combinar. Cuando menos, la reflexión que conduce a la razón, que te puedes encontrar entre tus amigos, y en la realidad de la calle, chocará frontalmente con el adoctrinamiento de ese altar católico que es ese tipo de hogares catolicísimos de enfermiza comunión diaria. Y da igual, fanáticos todos: musulmanes, judíos o católicos. Quienes venerando al mismo dios, y en nombre de él, se maldicen, se desgarran en cruentas guerras, matándose entre ellos desde hace siglos. Mayor fanatismo no puede existir. Los primeros cristianos, convencidos, se entregaban en Roma al tormento y a las fieras, en nombre de su dios católico. ¿Habrá mayor fanatismo? ¿Acaso querría ese dios, de existir, exigir semejantes sacrificios a sus criaturas? La estupidez humana no conoce límites.
Los hijos con naturaleza profundamente sensible, (dependiendo de esa naturaleza, no todos responden igual) prefieren sufrir en silencio, el terrible conflicto que en sus corazones y en sus mentes se realiza. Pero también los terribles problemas familiares, en ese ámbito, de profundos desacuerdos, han de causar, en aquel tipo de personas, debido a la presión paterna y de su secta, un final dramático. Aman a sus padres y no quieren causar más dolor con el enfrentamiento, ya que con los católicos, sean seglares o clero, jamás se discute su dogma; o bien lo aceptas, o si no, si pueden y para salvarte, te atormentan de mil maneras; sicológicamente con sus sentencias, o detentando el poder, te llevan a la hoguera. Si además ese tipo de jóvenes ha entrado a formar parte de esa secta católica, dentro de sus nuevas juventudes, en estos libertarios tiempos que corren, y debido a un desastroso choque de valores, entonces el conflicto será desgarrador, pudiendo acabar ese perfil de joven en la determinación, después de mucho pensar, en una muerte violenta y rápida, mediante el suicidio. Este triste fin, obviamente, deja un mensaje manifiesto de la ruptura más profunda con la secta, y posiblemente con unos padres, intransigentes en su soberbia redentora, a causa de ese funesto e inane dogma católico, que tanto daño ha causado a las sociedades y a los individuos, en estos últimos casi dos mil años, al labrar la infelicidad de una mayoría. Entre todos le han matado. La persona en cuestión, sabe que el suicidio no es aceptado por ese dios católico, por lo tanto, jamás verá a su dios tras la muerte, ni la ortodoxia católica permitirá su inhumación en sagrado. Esa persona, al menos en mi opinión, muere dentro de un ateísmo reciente, desesperado y confuso, por lo tanto, aún no del todo asimilado. Es el triste triunfo de la razón que irrumpe como un tornado, sobre las vacuas creencias religiosas, propias de personas atormentadas, debido quizás, a la incomprensión por parte de su entorno más cercano.
La falta, quizás inconsciente, de comprensión hacia ese hijo o hija de especial sensibilidad, por parte de sus progenitores y entorno, debido a ese inmovilismo católico, padre de la arrogancia, en el que están insertos, no permitió al joven hablar abiertamente con sus padres. Si lo intentó alguna vez, no hubo aceptación. Su sensibilidad, que le llevó a creer en ese dios tan sanguinario y cruel como es el católico, y de manera profunda, durante su infancia y adolescencia, y lo que es peor y más comprometido, a manifestarlo públicamente, creó, en el momento, quizás tardío, del despertar de esa mente, un tal conflicto interior, que vio como único camino de liberación, el liberador suicidio. Y quizás aún pensando, antes de arrojarse al vacío, que una vez decidido, habrían de bajar ángeles del cielo y detener la caída, transportándole en vida al cielo. El llamado: “Paradigma de la Frustración de Cristo”; quien asume el martirio y crucifixión, en la pueril seguridad de ser apartado de aquel cáliz por el omnipotente poder celestial, y luego recogido por ese Padre y su coro angélico, en el último momento, y antes del desenlace fatal. ¡Qué burla más amarga! Jesús se hizo ateo en aquellos postreros instantes de tanta aflicción. Como un Don Quijote galileo; otro desdichado y desfacedor de entuertos, vivió loco y murió cuerdo, y al contrario del manchego, y para su desgracia y lo que es peor, de la de millones de engañadas almas, sin poder manifestarlo.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 01-10-2008
ADVERTENCIA A NAVEGANTES
De todos debiera ser bien conocido el enorme peligro que encierra el pertenecer a cualquier tipo de secta, pero sobre todo, las religiosas. Y de entre ellas, las peores, aquellas de orden monoteísta o dictadura divina, que por desgracia, servirán de modelo de comportamiento para aquellas sociedades donde manda, desde la política hasta la familia, y donde el autoritarismo más profundo y machista tendrá su hogar.
El fanatismo propio de un adoctrinamiento religioso, es el mayor lavado de cerebro que uno se pueda imaginar. El mayor de los peligros, no nos olvidemos, se encuentra, cuando en casa, esos católicos padres, aún sin darse cuenta, debido al peso de la tradición, algún familiar incluso en el clero, y costumbres arraigadas de manera enfermiza, debido quizás a muchos años de práctica, dentro de un país gobernado por un nacional catolicismo activo, y por lo que esas personas, fanatizadas profundamente no son conscientes de tal gravedad. Lo peor de ello, es cuando ese tipo de gentes, creen estar por encima de los demás, debido a tales creencias y prácticas, y en la equivocada seguridad de una verdad rebelada y única, jamás comprobada por imposible. Por ello solo basada en la fe, que en resumidas cuentas es lo mismo que nada. La fe es algo inane y sin peso alguno, de ahí el fanatismo católico, con tantos pobres desgraciados quemados y torturados, con la triste anuencia de una fanatizada sociedad. Yo hasta aquí, puedo entender que haya personas estigmatizadas con ese tipo de praxis y creencias, fundadas en un todopoderoso catolicismo, amparado, y aún promovido, por una pasada dictadura, pero actualmente con flecos aún con poderío. Lo que ya es muy peligroso, es aquello de vivir en casa tales despropósitos, al influir de manera profunda en la prole. Ello puede traer consecuencias irreversibles. Posiblemente tragedias, generadas en el choque entre aquello que te inculcan en casa, y lo que realmente sucede en la calle y en la vida real, y que al pasar de una dictadura profundamente católica a la democracia, muchos jóvenes, así influidos por padres recalcitrantes, no pueden resistir, ni siquiera combinar. Cuando menos, la reflexión que conduce a la razón, que te puedes encontrar entre tus amigos, y en la realidad de la calle, chocará frontalmente con el adoctrinamiento de ese altar católico que es ese tipo de hogares catolicísimos de enfermiza comunión diaria. Y da igual, fanáticos todos: musulmanes, judíos o católicos. Quienes venerando al mismo dios, y en nombre de él, se maldicen, se desgarran en cruentas guerras, matándose entre ellos desde hace siglos. Mayor fanatismo no puede existir. Los primeros cristianos, convencidos, se entregaban en Roma al tormento y a las fieras, en nombre de su dios católico. ¿Habrá mayor fanatismo? ¿Acaso querría ese dios, de existir, exigir semejantes sacrificios a sus criaturas? La estupidez humana no conoce límites.
Los hijos con naturaleza profundamente sensible, (dependiendo de esa naturaleza, no todos responden igual) prefieren sufrir en silencio, el terrible conflicto que en sus corazones y en sus mentes se realiza. Pero también los terribles problemas familiares, en ese ámbito, de profundos desacuerdos, han de causar, en aquel tipo de personas, debido a la presión paterna y de su secta, un final dramático. Aman a sus padres y no quieren causar más dolor con el enfrentamiento, ya que con los católicos, sean seglares o clero, jamás se discute su dogma; o bien lo aceptas, o si no, si pueden y para salvarte, te atormentan de mil maneras; sicológicamente con sus sentencias, o detentando el poder, te llevan a la hoguera. Si además ese tipo de jóvenes ha entrado a formar parte de esa secta católica, dentro de sus nuevas juventudes, en estos libertarios tiempos que corren, y debido a un desastroso choque de valores, entonces el conflicto será desgarrador, pudiendo acabar ese perfil de joven en la determinación, después de mucho pensar, en una muerte violenta y rápida, mediante el suicidio. Este triste fin, obviamente, deja un mensaje manifiesto de la ruptura más profunda con la secta, y posiblemente con unos padres, intransigentes en su soberbia redentora, a causa de ese funesto e inane dogma católico, que tanto daño ha causado a las sociedades y a los individuos, en estos últimos casi dos mil años, al labrar la infelicidad de una mayoría. Entre todos le han matado. La persona en cuestión, sabe que el suicidio no es aceptado por ese dios católico, por lo tanto, jamás verá a su dios tras la muerte, ni la ortodoxia católica permitirá su inhumación en sagrado. Esa persona, al menos en mi opinión, muere dentro de un ateísmo reciente, desesperado y confuso, por lo tanto, aún no del todo asimilado. Es el triste triunfo de la razón que irrumpe como un tornado, sobre las vacuas creencias religiosas, propias de personas atormentadas, debido quizás, a la incomprensión por parte de su entorno más cercano.
La falta, quizás inconsciente, de comprensión hacia ese hijo o hija de especial sensibilidad, por parte de sus progenitores y entorno, debido a ese inmovilismo católico, padre de la arrogancia, en el que están insertos, no permitió al joven hablar abiertamente con sus padres. Si lo intentó alguna vez, no hubo aceptación. Su sensibilidad, que le llevó a creer en ese dios tan sanguinario y cruel como es el católico, y de manera profunda, durante su infancia y adolescencia, y lo que es peor y más comprometido, a manifestarlo públicamente, creó, en el momento, quizás tardío, del despertar de esa mente, un tal conflicto interior, que vio como único camino de liberación, el liberador suicidio. Y quizás aún pensando, antes de arrojarse al vacío, que una vez decidido, habrían de bajar ángeles del cielo y detener la caída, transportándole en vida al cielo. El llamado: “Paradigma de la Frustración de Cristo”; quien asume el martirio y crucifixión, en la pueril seguridad de ser apartado de aquel cáliz por el omnipotente poder celestial, y luego recogido por ese Padre y su coro angélico, en el último momento, y antes del desenlace fatal. ¡Qué burla más amarga! Jesús se hizo ateo en aquellos postreros instantes de tanta aflicción. Como un Don Quijote galileo; otro desdichado y desfacedor de entuertos, vivió loco y murió cuerdo, y al contrario del manchego, y para su desgracia y lo que es peor, de la de millones de engañadas almas, sin poder manifestarlo.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 01-10-2008
domingo, 19 de julio de 2009
CONTROLES DE ALCOHOLEMIA
APLICACIÓN DE LA LEY DE ALCOHOLEMIA
Consideramos a tal gobierno, por ese comportamiento, enemigo público. Esa ley del control de alcoholemia, tal como se aplica, es un crimen contra el pueblo, el pisoteo de los derechos ciudadanos básicos, y una traición y desprecio a nuestra, así, infeliz nación. El atropello, mediante ese hostigamiento social, por parte de la clase política; quien emite leyes y decretos contra el sentir ciudadano, al vivir en su torre de marfil, y por ello, de espaldas a la realidad común, creyéndose sus miembros, en un acto de soberbia y desprecio, perfectos y únicos, al emitir tales decretos, sin una previa consulta pública, y en los que se conculcan largas y muy sanas tradiciones. Únicamente les mueve el afán recaudatorio más despreciable, al depositar ese tipo de aplicación de la ley, en manos de un ejército de corsarios provocadores, que obran con solapada mala fe, considerando por ello, enemiga a la mayoría de la sociedad que les sostiene, en un delito de alta traición a quienes son sus benefactores. Nadie está en contra de la ley, aunque con matices a estudiar, y en profundidad. Pero, insistimos, lo que realmente nos enoja, es su aplicación, arbitraria y saboteadora de las más precarias economías de este país, por ser las más numerosas. Leyes, tanto esta como alguna otra, aceptadas tal como se aplican, únicamente entre sociedades mayoritariamente atemorizadas, prendidas desgraciadamente, aún, de flecos nacionalcatolicistas, y por ello, profundamente hipócritas, cobardes, e insolidarias, que ni se plantean la posibilidad de criticar a sus, más que gobernantes, verdugos de guante de seda y amplia sonrisa de alcahuete. Convierten, mediante la aplicación traicionera de esa ley, y en virtud de la misma, a la proba mayoría ciudadana, en un acto de cinismo profundo, en delincuentes recalcitrantes, bajo la farsa pertinaz, a través de los medios, de una protección paternalista inserta en una fachada de honorabilidad. Inoculando en el sector ciudadano con menos criterio, semejante ficción, en base a una repetición insistente. El mismo sistema, con que la iglesia consiguió hacer creíble su dogmático embuste, como si se tratase de una verdad inconcusa. Semeja, tal comportamiento, un camuflado terrorismo de estado. La obra de un loco al servicio de gobiernos nacionalsocialistas y arteros, a sabiendas de la imposibilidad del nivel cero en la ingesta de bebidas alcohólicas. Nadie con un par de copas de vino a la comida o cena, y poco más, estará borracho, ni será un peligro para nadie, pero ante un test eso ya da el nivel suficiente para el castigo. Estos gobiernos que así se comportan, sí son un peligro, en este ámbito al menos, sobre todo para las personas que vivan alejadas de los pueblos y ciudades, con necesidad de traslado para su ocio, y a quienes convierten en delincuentes, y ventajas para aquellos que vivan en las ciudades y todo tipo de agrupaciones urbanas. Un agravio comparativo indecente. Como el dios cristiano, con ramalazos de loco vengativo y autoritario, premia a los buenos con regalos de puntos, y castiga a los “malos” con todo tipo de multas y suplicios. ¡Qué infantilismo! propio de colegio de curas y adolescentes mimados, hijos de funcionarios chupatintas del antiguo régimen! Tan inmenso atropello no tiene precedente, y merece, por parte de la humillada sociedad, la respuesta más contundente. Para empezar, negarnos todos a soplar, hayamos bebido o no. Existe una sentencia de febrero pasado de un juez de Pamplona; noticia de Yahoo del martes 3 de febrero de 2009: “Negarse al test de alcoholemia no es delito si no hay síntomas de embriaguez”, pese a lo que establece la reforma del Código Penal aprobada en diciembre de 2007. Están practicando un terror, basado en parte, en la desinformación sobre nuestros derechos más básicos, y en la incomunicación. Y que no justifiquen tal proceder diciendo que es una ley aprobada por el parlamento. También era ley, entre otras, y durante siglos, aquella de la inquisición que conducía a los llamados herejes, debido a dudas teológicas, a la hoguera, creando en el pueblo, tanto el poder civil como el religioso, la malvada conciencia de que aquellos pobres desgraciados eran culpables de herejía impenitente, y por ello condenados a la hoguera, siendo insultados y agredidos a pedradas por el engañado e ignorante pueblo. ¡Esas también eran leyes para protegernos de nosotros mismos y de las penas del infierno! ¡Qué sarcasmos! Y otras más recientes, ya derogadas por antisociales e injustas. Quieren recaudar de esta manera tan frenética, injusta y disparatada, con el fin de adquirir dinero para parchear la crisis. Les exigimos más imaginación y profesionalidad para atacar lo que en parte entre todos ellos, los poderosos, han creado, ese monstruo financiero que de mil y arteras maneras nos devora. Los gobiernos que acuden a castigos y multas desproporcionadas están exponiendo publicamente su incapacidad para el gobierno en auténtica democracia.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 18-07-2009
Consideramos a tal gobierno, por ese comportamiento, enemigo público. Esa ley del control de alcoholemia, tal como se aplica, es un crimen contra el pueblo, el pisoteo de los derechos ciudadanos básicos, y una traición y desprecio a nuestra, así, infeliz nación. El atropello, mediante ese hostigamiento social, por parte de la clase política; quien emite leyes y decretos contra el sentir ciudadano, al vivir en su torre de marfil, y por ello, de espaldas a la realidad común, creyéndose sus miembros, en un acto de soberbia y desprecio, perfectos y únicos, al emitir tales decretos, sin una previa consulta pública, y en los que se conculcan largas y muy sanas tradiciones. Únicamente les mueve el afán recaudatorio más despreciable, al depositar ese tipo de aplicación de la ley, en manos de un ejército de corsarios provocadores, que obran con solapada mala fe, considerando por ello, enemiga a la mayoría de la sociedad que les sostiene, en un delito de alta traición a quienes son sus benefactores. Nadie está en contra de la ley, aunque con matices a estudiar, y en profundidad. Pero, insistimos, lo que realmente nos enoja, es su aplicación, arbitraria y saboteadora de las más precarias economías de este país, por ser las más numerosas. Leyes, tanto esta como alguna otra, aceptadas tal como se aplican, únicamente entre sociedades mayoritariamente atemorizadas, prendidas desgraciadamente, aún, de flecos nacionalcatolicistas, y por ello, profundamente hipócritas, cobardes, e insolidarias, que ni se plantean la posibilidad de criticar a sus, más que gobernantes, verdugos de guante de seda y amplia sonrisa de alcahuete. Convierten, mediante la aplicación traicionera de esa ley, y en virtud de la misma, a la proba mayoría ciudadana, en un acto de cinismo profundo, en delincuentes recalcitrantes, bajo la farsa pertinaz, a través de los medios, de una protección paternalista inserta en una fachada de honorabilidad. Inoculando en el sector ciudadano con menos criterio, semejante ficción, en base a una repetición insistente. El mismo sistema, con que la iglesia consiguió hacer creíble su dogmático embuste, como si se tratase de una verdad inconcusa. Semeja, tal comportamiento, un camuflado terrorismo de estado. La obra de un loco al servicio de gobiernos nacionalsocialistas y arteros, a sabiendas de la imposibilidad del nivel cero en la ingesta de bebidas alcohólicas. Nadie con un par de copas de vino a la comida o cena, y poco más, estará borracho, ni será un peligro para nadie, pero ante un test eso ya da el nivel suficiente para el castigo. Estos gobiernos que así se comportan, sí son un peligro, en este ámbito al menos, sobre todo para las personas que vivan alejadas de los pueblos y ciudades, con necesidad de traslado para su ocio, y a quienes convierten en delincuentes, y ventajas para aquellos que vivan en las ciudades y todo tipo de agrupaciones urbanas. Un agravio comparativo indecente. Como el dios cristiano, con ramalazos de loco vengativo y autoritario, premia a los buenos con regalos de puntos, y castiga a los “malos” con todo tipo de multas y suplicios. ¡Qué infantilismo! propio de colegio de curas y adolescentes mimados, hijos de funcionarios chupatintas del antiguo régimen! Tan inmenso atropello no tiene precedente, y merece, por parte de la humillada sociedad, la respuesta más contundente. Para empezar, negarnos todos a soplar, hayamos bebido o no. Existe una sentencia de febrero pasado de un juez de Pamplona; noticia de Yahoo del martes 3 de febrero de 2009: “Negarse al test de alcoholemia no es delito si no hay síntomas de embriaguez”, pese a lo que establece la reforma del Código Penal aprobada en diciembre de 2007. Están practicando un terror, basado en parte, en la desinformación sobre nuestros derechos más básicos, y en la incomunicación. Y que no justifiquen tal proceder diciendo que es una ley aprobada por el parlamento. También era ley, entre otras, y durante siglos, aquella de la inquisición que conducía a los llamados herejes, debido a dudas teológicas, a la hoguera, creando en el pueblo, tanto el poder civil como el religioso, la malvada conciencia de que aquellos pobres desgraciados eran culpables de herejía impenitente, y por ello condenados a la hoguera, siendo insultados y agredidos a pedradas por el engañado e ignorante pueblo. ¡Esas también eran leyes para protegernos de nosotros mismos y de las penas del infierno! ¡Qué sarcasmos! Y otras más recientes, ya derogadas por antisociales e injustas. Quieren recaudar de esta manera tan frenética, injusta y disparatada, con el fin de adquirir dinero para parchear la crisis. Les exigimos más imaginación y profesionalidad para atacar lo que en parte entre todos ellos, los poderosos, han creado, ese monstruo financiero que de mil y arteras maneras nos devora. Los gobiernos que acuden a castigos y multas desproporcionadas están exponiendo publicamente su incapacidad para el gobierno en auténtica democracia.
Eduardo Fernández Rivas
Fiunchedo; 18-07-2009
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